Alerta: estafas por llamadas y mensajes amenazan a conductores con peajes y multas falsas; aprende a protegerte

Alerta: estafas por llamadas y mensajes amenazan a conductores con peajes y multas falsas; aprende a protegerte

Una oleada de textos y llamadas falsas intenta engañar a conductores con avisos de peaje y multas. Las autoridades alertan: no pulses enlaces ni escanees códigos QR; verifica siempre en webs oficiales.

Una oleada de #estafas vía teléfono y mensajes está golpeando a conductores en Estados Unidos, y las advertencias apuntan a que los textos que dicen tener “multas” o “peajes pendientes” se han convertido en un señuelo muy eficaz para cobrar dinero o robar datos.

Las autoridades señalan que estas tretas no respetan fronteras y que, en muchos casos, los estafadores buscan provocar una reacción rápida, jugando con el miedo a perder la licencia o enfrentarse a una sanción grave.

El tostón es claro: la gente se ve tentada a pagar sin pensar, o a hacer clic sin verificar, y así caen en trampas con enlaces o códigos QR que conducen a sitios falsos o a solicitudes de pago dime-qué-pago-ya.

Un caso que ilustra el fenómeno ocurrió en Detroit y sus alrededores: mensajes que parecían venir de un tribunal y que afirmaban que había una infracción de estacionamiento o de peaje.

En algunos textos, el mensaje decía que si no se resolvía la deuda rápidamente, habría que presentarse ante un juez a una hora concreta. El emisor fantasma incluso utilizó un código de área distinto para hacer que el mensaje pareciera más creíble. Este tipo de engaño busca aprovechar la prisa y la incertidumbre para que la víctima no piense con claridad.

La alerta de las autoridades no se limita a una ciudad. En el estado de Michigan, la Fiscalía General ha advertido repetidamente sobre textos que suplantan a tribunales, agencias de transporte o compañías de peajes para pedir pagos inmediatos.

En ocasiones, los textos citan a un juez con un nombre inventado o poco memorable, como “Juez John Smith”, y prometen una comparecencia o una sanción si no se actúa ya.

También se han reportado avisos de “infracción civil” o “notificación de pago” que incluyen un código QR o un enlace para efectuar el pago.

Todo ello es falso: la oficina del fiscal general y los tribunales advierten que nunca se contacta por SMS para exigir pagos de multas o peajes y que nunca se debe pagar a través de enlaces o tarjetas prepagadas que aparecen en estos mensajes.

Los mensajes pueden llegar desde números que parecen extranjeros o largos, y a veces incluyen URLs acortadas o logos que imitan a entidades oficiales.

Los estafadores a menudo exigen pagos con tarjetas regalo, transferencias o pagos a través de plataformas poco conocidas. Esto no solo es un robo de dinero, sino también un robo de datos personales. Por eso, expertos como Teresa Murray, directora de la oficina de Protección al Consumidor de una organización de defensa, recomiendan desconfiar de cualquier texto no solicitado que demande acción inmediata, y especialmente si te piden que hagas clic en enlaces o que escanees códigos QR.

La receta de la estafa es simple y antigua en su psicología: generar urgencia, suplantar autoridades y ofrecer una aparente solución rápida. Pero hay señales claras para no caer en la trampa. Si recibes un mensaje de este tipo, no hagas clic, no escanees, no proporciones datos personales ni datos de pago. En su lugar, busca la información en la web oficial de la autoridad supuestamente involucrada, contacta con el número oficial que figura en la web y pregunta directamente si hay algún expediente o deuda a tu nombre.

En Michigan, por ejemplo, las autoridades recomiendan verificar en el sitio oficial del tribunal correspondiente o llamar a los números oficiales publicados por la ciudad o el condado; nunca confíes en un texto que te indique que debes pagar de inmediato.

Las estafas por mensajes de texto y llamadas han crecido con el auge de los pagos digitales y de los códigos QR

Este fenómeno no es único de una región concreta. En Estados Unidos, y cada vez más en otros países con grandes flujos de conductores, las estafas por mensajes de texto y llamadas han crecido con el auge de los pagos digitales y de los códigos QR.

En años recientes, los estafadores han adaptado sus trucos a las tecnologías modernas: mensajes que prometen resolver de inmediato una supuesta infracción, enlaces que llevan a sitios falsos para introducir datos bancarios y QR codes que supuestamente permiten pagar, pero que en realidad capturan información o instalan software malicioso.

El ritmo actual sugiere que, a medida que el tráfico de conductores aumenta, también lo hacen las oportunidades para engañar. En muchos casos, la mejor defensa es la prudencia y la verificación independiente.

Para los conductores que viajan durante la temporada de primavera y verano, cuando aumenta la movilidad y se acumulan viajes por carreteras y peajes, la recomendación es doble: mantener la calma ante mensajes inesperados y confirmar cualquier deuda a través de canales oficiales.

Si te llega un mensaje dudoso, anótalo, toma capturas de pantalla sin hacer clic en enlaces, y envía la información a la autoridad competente para que verifique su autenticidad.

Si has caído en la trampa, no esperes: informa a tu banco y a la autoridad correspondiente para minimizar daños y evitar nuevas estafas en el futuro.

Históricamente, las estafas por texto y teléfono han evolucionado con la tecnología. En la última década, la proliferación de smartphones y pagos digitales ha ofrecido nuevas vías para estafar, pero también ha llevado a que las autoridades refuercen la educación pública y la protección al consumidor.

Las campañas de alerta buscan empoderar a la ciudadanía para actuar con cautela y evitar convertirse en víctima. En definitiva, la clave es la prudencia: desconfía de mensajes inverosímiles, verifica por vías oficiales y no cedas ante la tentación de resolver “ya” una supuesta infracción sin corroborar su autenticidad.

Si cada conductor aplica este enfoque básico, se reducirá notablemente el porcentaje de personas que caen en estas trampas.

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