Devoluciones de impuestos en 2026: ¿por qué tu reembolso podría ser menor de lo esperado y qué hacer al respecto?
Explicación clara de por qué, a pesar de que el promedio de devoluciones sube en 2026, muchos contribuyentes podrían recibir importes más modestos. consejos prácticos y datos clave para entender la situación.
Con la temporada de declaraciones de #impuestos ya en marcha, un nuevo análisis del Servicio de Impuestos Internos (IRS) de Estados Unidos ofrece una noticia que, para muchos, puede sonar contradictoria: el promedio de devoluciones podría subir en 2026, pero eso no garantiza que cada contribuyente reciba más dinero.
El informe indica que, en conjunto, se espera que la temporada de devoluciones de 2026 sea relevante gracias a la aprobación de una ley de impuestos y gasto el año pasado.
Según las proyecciones, el reembolso medio podría aumentar en alrededor de 1.000 dólares o más. En otras palabras, el conjunto podría verse mejor, aunque la mitad de los contribuyentes no experimente ese salto.
Además, la devolución podría beneficiarse de un incremento en la deducción estándar y de nuevas medidas como la exención de impuestos sobre propinas, horas extra y ciertos intereses de préstamos para determinados autos, así como una nueva deducción para personas mayores.
Todo ello forma parte de las reformas que, en conjunto, buscan aliviar la carga fiscal de ciertos colectivos.
Sin embargo, el propio #IRS advierte que ese incremento promedio no se va a ver en todos los casos. A la semana que terminó el 20 de marzo, las devoluciones promedias estaban en 3.571 dólares, frente a 3.221 dólares del año anterior, lo que representa un incremento de aproximadamente un 10,9%.
Si has presentado ya tu declaración y te preguntas por qué tu devolución podría ser menor de lo esperado, no estás solo. La explicación suele ser que el promedio se refiere a un conjunto amplio de personas con distintas situaciones, y la realidad de cada contribuyente depende de varios factores.
Entre las razones más citadas para devoluciones más pequeñas se encuentran: trabajadores que realizan trabajos por cuenta propia y no estimaron o pagaron impuestos adelantados, o que terminaron pagando penalizaciones por pagos insuficientes; no haber actualizado adecuadamente el formulario W-4 o recibir un aumento en el trabajo sin incrementar la retención; cambios en créditos y deducciones disponibles para familias, como si un hijo ya no se beneficia del mismo crédito; embargos por deudas como mantenimiento de hijos; y, en algunos casos, la compleja forma en que se calculan las reducciones y los créditos puede reducir un reembolso que se esperaba mayor.
Otra razón es que los beneficios fiscales pueden estar distribuyéndose de forma más gradual a través de una mayor retención en la nómina, en lugar de aparecer como un gran pago al final del año.
En ese sentido, algunas personas pueden ver un aumento modesto en su pago neto cada mes, en lugar de una devolución grande cuando presenten la declaración.
El aumento de devoluciones tiende a concentrarse entre quienes tienen horas extra y/o registran deducciones altas por impuestos estatales y locales (SALT)
En la discusión de quién recibe más o menos, los analistas señalan que la distribución no es homogénea. El aumento de devoluciones tiende a concentrarse entre quienes tienen horas extra y/o registran deducciones altas por impuestos estatales y locales (SALT).
En 2025, por ejemplo, el tope de SALT estuvo señalado como un factor clave para quienes pueden beneficiarse más de la reducción de impuestos, junto con otros cambios en las deducciones y créditos.
Para muchos, la idea de que el alivio fiscal llega “de golpe” a través de la nómina debe verse con cautela. El beneficio puede aparecer como mayor ingreso disponible durante el año en curso, en lugar de un gran reembolso al hacer la declaración. En palabras simples: el dinero ya está en tu bolsillo durante el año, y la devolución de impuestos puede ser más pequeña de lo que esperabas.
Qué hacer si tu devolución es menor de lo que creías: primero, revisa cómo estás reteniendo en tu nómina y considera pedir a tu empleador que actualice tu formulario W-4; un cambio pequeño puede marcar una gran diferencia en la retención de este año.
segundo, verifica si estás aprovechando los créditos o deducciones a los que tienes derecho (por ejemplo, gastos educativos, cuidado de dependientes, o deducciones por impuestos estatales y locales).
tercero, controla posibles deudas pendientes que puedan afectar tu reembolso, como deudas familiares o pensión alimenticia. cuarto, planifica para el próximo año, ajustando tus retenciones para que la influencia del alivio fiscal sea más estable a lo largo del año y no dependa de un gran pago único al final.
En resumen, aunque el promedio de devoluciones pueda subir, la realidad para cada contribuyente es distinta. Lo clave es entender qué factores influyen en tu caso concreto: retención, créditos y deducciones. Con un enfoque práctico y una revisión periódica de tu situación fiscal, puedes evitar sorpresas y conseguir un flujo de ingresos más estable durante el año.
Si tienes dudas, consulta con un profesional o utiliza herramientas oficiales para estimar tus impuestos y planificar con anticipación.