La edad óptima para cobrar la Seguridad Social según cálculos y esperanza de vida

La edad óptima para cobrar la Seguridad Social según cálculos y esperanza de vida

Análisis para entender cuándo es mejor empezar a recibir beneficios de la Seguridad Social, con cifras históricas y su conversión a euros.

La pregunta central para quienes se acercan a la #jubilación es cuándo conviene comenzar a cobrar los beneficios de la Seguridad Social.

Este análisis, que combina cálculos matemáticos y datos históricos, propone que la decisión depende de cuánto tiempo se espera recibir las ayudas y de la salud financiera de cada persona.

A lo largo de décadas, los montos han evolucionado, y entender esa trayectoria ayuda a tomar una decisión informada, especialmente cuando se planifica un retiro que implique otros ahorros y pensiones.\n\nPara situar el contexto, revisemos las cifras de 1985: según la Seguridad Social, la media de beneficio mensual para trabajadores retirados fue de 479 dólares, la de cónyuges fue de 246 dólares, la de trabajadores con discapacidad alcanzó 484 dólares y la de sobrevivientes no discapacitados fue de 433 dólares.

Si convertimos esas cifras a euros con un tipo de cambio aproximado de 1 USD = 0,92 EUR, eso equivaldría a unos 440 €, 226 €, 445 € y 398 € respectivamente.

Además, el valor de ese cheque de 479 dólares en 1985, ajustado a precios de 2025, fue de 1.435,09 dólares; en euros serían aproximadamente 1.320 €.\n\nHoy sabemos que, para 2026, el promedio de la #Seguridad Social para trabajadores retirados es de 2.071 dólares y para los trabajadores con discapacidad, 1.630 dólares. Convertidos, eso rondaría los 1.905 € y 1.500 €, respectivamente, al tipo de cambio utilizado para la comparación. Estas cifras muestran un incremento sustancial respecto a 1985, lo que refleja la necesidad de adaptar el poder de compra ante la inflación, pero también evidencia que los aumentos no siempre logran mantener el ritmo de los costos reales de vida.\n\nLa inflación en áreas como la salud y la vivienda ha ocupado un lugar destacado en las preocupaciones de los jubilados. La idea de que las columnas de la Seguridad Social se ajustan automáticamente para compensar esos costos no siempre ha sido suficiente. Supuestamente, la fórmula empleada para los ajustes anuales (COLA, por sus siglas en inglés) podría subestimar la inflación en estas categorías clave, lo que impacta en el poder de compra concreto de los beneficios.\n\nOtro punto que suele repetirse es que la Seguridad Social fue diseñada para reemplazar aproximadamente una parte de los ingresos previos al retiro, a menudo estimada en alrededor del 40%.

Esto significa que, incluso con una subida de beneficios, la mayor parte de la carga de un retiro cómodo debe apoyarse en ahorros, inversiones y, cuando corresponde, pensiones privadas.

La literatura de #planificación financiera sugiere que esperar puede aumentar el pago mensual a largo plazo

En la práctica, quien depende principalmente de estos pagos debe planificar complementos para cubrir gastos que hoy parecen inevitables, como atención médica prolongada o vivienda adaptada.\n\nEn cuanto a la decisión sobre la edad para cobrar, la literatura de planificación financiera sugiere que esperar puede aumentar el pago mensual a largo plazo, gracias a mayores beneficios acumulados y a años de cotización más largos.

Sin embargo, presuntamente este aumento debe valorarse frente a la esperanza de vida individual: si alguien espera vivir muchos años, el beneficio mensual mayor suele compensar.

En cambio, si la salud o la expectativa de vida es menor, cobrar antes podría resultar más ventajoso. Este balance depende, en gran medida, de factores personales como salud, ingresos actuales y necesidades de efectivo inmediato.\n\nPara quienes buscan una estrategia más segura, el consejo práctico es realizar simulaciones propias: comparar escenarios de cobrar a los 62, 66, 67 o 70 años, incorporar ingresos de otros vehículos de ahorro y evaluar la posibilidad de ajustar gastos futuros.

Además, conviene revisar la legislación vigente, las opciones de pago y cualquier programa de apoyo que pueda estar disponible en su región. Supuestamente, una planificación integral que combine beneficios de la Seguridad Social con ahorros individuales y una estrategia de inversiones prudentes suele ofrecer mayor resiliencia ante imprevistos.\n\nEn resumen, aunque existen pautas generales, no hay una única edad óptima para todos. La edad ideal depende de la salud, la longevidad prevista, la estructura de ingresos y la capacidad de combinar distintos instrumentos de ahorro. Lo más sabio es aproximarse a la decisión con herramientas de simulación y asesoría, para que la elección esté alineada con sus circunstancias personales y su objetivo de vivir un retiro cómodo y estable.

Presuntamente, este enfoque personalizado puede marcar la diferencia entre una jubilación sostenible y la necesidad de ajustar consumos o buscar ingresos adicionales a futuro.

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