Este martes los futuros de los principales índices de EE. UU. retroceden ante el temor de que la #inflación vuelva a subir, impulsada por el repunte del #petróleo y por la atención que despierta la reunión de la Reserva Federal.
El petróleo, tanto Brent como WTI, se acercaba a los 100 dólares por barril, un umbral que históricamente ha aumentado la presión sobre precios y costes de financiación.
Eso alimenta dudas sobre si la inflación se mantendrá alta y cuánto podrían subir en el corto plazo las pretensiones de los bancos centrales.
A estas alturas de la negociación previa a la apertura, los futuros del Dow Jones y del S&P 500 muestran caídas moderadas, mientras el Nasdaq se mueve con menor intensidad.
En la sesión anterior, una parte de la subida tecnológica dio un respiro al mercado, pero el impulso quedó condicionado por el crudo y la inflación.
La #Fed se reúne en dos días y, a falta de una decisión efectiva, la gran pregunta es qué dirá el banco central sobre el rumbo de los precios. La expectativa dominante es que las tasas se mantendrán estables en esta ronda, pero el lenguaje que se use para describir la inflación, el crecimiento y el equilibrio entre empleo y precio puede hacer variar la dirección de las curvas de rendimiento y el humor de los inversores.
A medida que el petróleo sube
Los analistas destacan que, a medida que el petróleo sube, los precios de la gasolina y del transporte también tienden a subir, con efectos en la demanda de bienes y servicios.
Eso significa mayor presión sobre los bolsillos de los hogares y, a su vez, una mayor vigilancia sobre el consumo, que es la gasolina de la economía.
En el ámbito de la renta variable, el nerviosismo se mide con el índice de volatilidad, el VIX, que ronda los 24 puntos, un nivel que refleja inquietud en los #mercados pese a avances puntuales en sectores concretos.
Históricamente, cuando el petróleo se acerca a ese umbral de 100 dólares, los bancos centrales suelen prestar atención a la coyuntura inflacionista y a la capacidad de las empresas para trasladar costes.
Aunque cada episodio es distinto, la experiencia pasada muestra que subidas de precios del crudo pueden frenar el consumo y la inversión si se sostienen demasiado.
Por eso, quienes gestionan presupuestos familiares o finanzas empresariales deberán vigilar de cerca este capítulo y prepararse para posibles escenarios de tasas más altas o más bajas en función de la evolución de la inflación y del crecimiento.
En resumen, el mercado está a la expectativa: petróleo alto, inflación en la picota y la Fed en el punto de mira. Lo que decida la entidad en la próxima reunión podría mover de forma significativa los próximos movimientos de precios y, en consecuencia, el entorno de inversión para este año.
Mantener la cabeza fría, revisar presupuestos y estar atentos a la evolución de los precios del crudo y de las declaraciones de la Fed es buena práctica para quienes buscan proteger su dinero y sacar provecho de las oportunidades que surjan.