Noruega ha registrado en 2025 un año excepcional para la electrificación del parque automotor. Según datos de CNBC y de otras fuentes del sector, alrededor del 96% de las ventas de vehículos nuevos en #Noruega ese año fueron completamente eléctricos.\nEn ese contexto, el #Tesla Model Y se convirtió en el coche nuevo más vendido del país y, según analistas, podría convertirse en un referente de demanda en Estados Unidos en los próximos años.\nEl Model Y, un SUV compacto, está valorado por su combinación de precio, autonomía y facilidad de uso; el precio de salida del modelo 2026 en Estados Unidos se fijó en 39.990 dólares, lo que al tipo de cambio actual se aproxima a €36.791.\nAdemás, el análisis señala que la red de carga de Tesla y la eficiencia de la batería han contribuido a la popularidad de este vehículo en mercados con incentivos similares a Noruega.\nLa historia de Noruega es, en gran medida, la historia de incentivos fiscales, peajes reducidos y acceso a estacionamiento preferente para coches eléctricos, políticas que han cambiado radicalmente el mix de ventas.\nEl porcentaje de ventas de EV en Noruega no es casualidad; la comparación con otros mercados muestra que cuando las condiciones favorecen la electrificación, los consumidores responden con rapidez, y el Model Y ha sabido capitalizar esa coyuntura.\nPresuntamente, si estas tendencias continúan y la infraestructura de recarga se expande al ritmo actual, la dinámica de ventas en Estados Unidos podría verse obligada a ajustar estrategias.
Tesla lideró las ventas de vehículos eléctricos en Estados Unidos con cifras superiores a las de rivales como Volkswagen
En 2025, Tesla lideró las ventas de vehículos eléctricos en Estados Unidos con cifras superiores a las de rivales como Volkswagen, Ford y Hyundai, según InsideEVs y otras fuentes.\nAunque el Model Y enfrenta competencia, su historial de haber estado entre los primeros en mercados con demanda de EV, sumado a la red de Supercargadores, mantiene su ventaja operativa.\nLos analistas advierten que el entorno de precios, incentivos y costos de batería podría cambiar de forma notable en los próximos años; en ese sentido, la experiencia noruega podría servir de guía, pero no garantiza el mismo éxito en Estados Unidos.\nEn Europa, la tendencia de mayor demanda de eléctricos continúa reduciendo la dependencia de combustibles fósiles, y el Model Y es parte de una generación de modelos que busca escalar la electrificación sin perder rendimiento.\nEn suma, la historia de Noruega ofrece una pista sobre una posible trayectoria global: si el modelo correcto se ejecuta a escala y se acompaña de infraestructura suficiente, podría acelerarse la adopción en mercados clave como Estados Unidos.\nEste contexto comparte el sesgo de que el mercado automotor está transitando hacia una transición acelerada, donde las baterías, la logística de recarga y la política pública se entrelazan para definir victorias en las ventas.\nSupuestamente, la fortaleza de la demanda de EV podría reforzar inversiones en infraestructura de carga a escala nacional.