Precios de EV usados caen, salvo Tesla: así puedes aprovechar el mercado
Un estudio reciente señala que, tras el fin de los créditos fiscales, la mayoría de los coches eléctricos usados bajan de precio, salvo Tesla. Esta nota ofrece un resumen parágrafo a parágrafo y consejos para compradores.
Un estudio reciente de #iSeeCars analiza el comportamiento de casi 1,7 millones de coches eléctricos usados de entre uno y cinco años vendidos entre septiembre de 2025 y enero de 2026, periodo en el que expiró el crédito fiscal para EV usados en Estados Unidos.
La conclusión clave: los precios de la mayoría de los EV usados han caído desde el fin de ese incentivo, mientras que los modelos de #Tesla muestran una trayectoria contraria y encabezan las subidas de precio.
En euros, estas variaciones quedan aproximadamente así: un #Ford Mustang Mach-E pasó de 30 575 dólares en septiembre de 2025 a 29 014 dólares en enero de 2026, lo que se traduce a unos 28 150 euros y 26 700 euros respectivamente; un Hyundai Kona Electric pasó de 21 020 dólares a 19 678 dólares (aprox.
19 350 euros a 18 090 euros); un Nissan Leaf de 16 360 a 15 606 dólares (aprox. 15 060 euros a 14 336 euros).
El estudio también desglosa las variaciones para modelos de Tesla: el Model X pasó de 51 973 dólares a 57 306 dólares (aprox. 47 815 euros a 52 722 euros), y el Model S pasó de 47 226 dólares a 51 249 dólares (aprox. 43 448 euros a 47 149 euros). El Model 3 mostró un incremento de 25 061 a 25 701 dólares (aprox. 23 056 euros a 23 689 euros), y el Model Y aumentó de 29 603 a 29 989 dólares (aprox. 27 232 euros a 27 590 euros). El Porsche Taycan fue de 74 465 dólares a 77 552 dólares (aprox. 68 508 euros a 71 347 euros).
La dinámica detrás de estos movimientos no es uniforme: la caída de precios de la mayoría de EVs usados refleja, según el informe, la expiración del crédito fiscal para usados y la necesidad de estos vehículos de competir en un mercado que ya no ofrece ese estímulo adicional.
Presuntamente, la demanda de Tesla en el mercado de usados se mantiene robusta, lo que ayuda a sostener o incluso subir sus precios frente a la tónica general de abaratamiento de otros fabricantes.
En términos de porcentaje, Tesla habría visto una variación positiva significativa, mientras que otros fabricantes experimentaron caídas promedio cercanas al 3,6% en ese periodo.
Para los compradores, estas cifras pueden traducirse en oportunidades: si buscas valor, podrías encontrar opciones no Tesla a precios atractivos que, a pesar de una depreciación mayor, pueden compensar con una menor cuota inicial y costos de propiedad más bajos a lo largo del tiempo.
En palabras de analistas citados por el estudio, supuestamente hay margen para encontrar vehículos con autonomías y equipamientos competitivos a precios más accesibles.
Lo que podría presionar aún más a la baja los precios de modelos no Tesla y de segmentos de mayor volumen
No todos los cambios son iguales ni previsibles a corto plazo. Supuestamente, una ola de retornos de leasing de EV entre 2023 y 2025 podría inyectar más oferta en el mercado de usados durante los próximos años, lo que podría presionar aún más a la baja los precios de modelos no Tesla y de segmentos de mayor volumen.
Esta dinámica, que no está garantizada, podría beneficiarle a quien esté dispuesto a esperar un poco para cerrar una compra.
En el frente regulatorio, el fin del crédito para usados se produce en un contexto más amplio de incentivos a la movilidad eléctrica en Estados Unidos.
El crédito para EV nuevos, que solía ofrecer hasta 7.500 dólares, fue reducido o eliminado para ciertos vehículos en 2025, según las condiciones de cada fabricante y el origen de las baterías. Aun cuando este punto no cambia directamente el precio de un usado, sí altera el atractivo general de la compra de EVs frente a coches de combustión, lo que a su vez influencia la demanda y, por tanto, los precios de los usados.
En resumen, el mercado de EV usados está girando hacia una mayor diversidad de opciones de precio y producto. Los modelos no Tesla, que hasta hace poco eran los más sensibles a la caída de demanda, podrían encontrar mejor equilibrio a medida que avanzan las ventas y los años de garantía, mientras que Tesla mantiene una posición de precio relativamente resistente gracias a la lealtad de su base de compradores y a la percepción de valor en la red de recambios y software.
Si tu prioridad es maximizar el valor, conviene revisar ofertas de modelos no Tesla con autónomía suficiente y paquetes de equipamiento que se ajusten a tus necesidades, y monitorizar indicadores de precio en los próximos meses, porque la dinámica de leasing, incentivos y oferta podría seguir evolucionando.
Datos históricos y contexto adicional que ayudan a entender este momento: el impulso inicial de los #créditos fiscales para EV, que en muchos casos llegaba a 7.500 dólares para vehículos nuevos, ha modelado el comportamiento de compra durante la última década. Su reducción o eliminación en varios tramos ha acelerado la competencia entre fabricantes para mantener atractivos los precios de compra y la propiedad.
En este paisaje, la estrategia de precios de Ford, Hyundai, Nissan y otros fabricantes no necesariamente busca solo ventas inmediatas, sino también fidelidad de clientes y reducción de costes operativos a lo largo de la vida del vehículo.
Con el tiempo, esto podría traducirse en un ecosistema de usados más dinámico y una oferta variada para quien desee cambiar a un EV sin gastar demasiado.