Tomás #Etcheverry hizo historia para su país al conquistar su primer título en el circuito mayor, al vencer en la final del #ATP 500 de #Río de Janeiro a Alejandro Tabilo tras una maratón de #tenis que también dejó en evidencia una profunda renovación de la élite argentina.
En una jornada dominada por el calor y la humedad, el platense llegó a la definición tras superar en una semifinal que se reprogramó por lluvia al checo Vit Kopriva.
El partido decisivo terminó con un marcador de 3-6, 7-6(7-3), 6-4 a favor de Etcheverry, quien demostró una gran resistencia física y mental para darle a #Argentina su segundo título de la gira sudamericana de polvo de ladrillo y su primer trofeo de nivel 500.
Este resultado se enmarca en una semana especialmente favorable para el tenis argentino, que venía de la coronación de Francisco #Cerúndolo en el Argentina Open y que, con Etcheverry en Río, elevó a nueve el número de jugadores albicelestes presentes en el top 100 del ranking mundial.
Esa cifra sitúa a Argentina como la tercera potencia en esa élite, solo por detrás de Estados Unidos y Francia, y subraya una dinámica de crecimiento sostenido en medio de las desventajas logísticas y de infraestructura que enfrenta el país frente a las grandes potencias.
La subida de Etcheverry fue notable. Tras el triunfo en la final, el joven talento argentino escaló 18 posiciones para ubicarse en el puesto 33 del mundo, acercándose a su mejor ranking histórico, que ronda la parte alta del top 30.
Este crecimiento llega tras un año 2024 que dejó al argentino en condiciones de competir por puestos de privilegio, y que en 2025 fue seguido por avances en torneos de Challengers y en otras superficies, consolidando así su presencia entre los mejores.
Además de Etcheverry, la semana dejó otras noticias positivas para la delegación albiceleste: Román #Burruchaga logró entrar en el top 100 por primera vez, ubicándose en el puesto 96; Juan Manuel Cerúndolo y Thiago Tirante, ambos de 24 años, también figuraron en la franja de la primera centena, fortaleciendo una generación que ya acumula candidaturas a grandes resultados.
En conjunto, los nueve argentinos en el top 100 marcan una tendencia clara de renovación, con jóvenes que ya compiten de igual a igual con figuras consolidadas.
Cerúndolo
Cerúndolo, que lidera esta avanzada al situarse en el 19° lugar, continúa marcando el pulso del talento local. Detrás suyo, Báez aparece en torno al puesto 52, Ugo Carabelli en 59, Mariano Navone en 77 y Comesaña en 82, entre otros nombres que completan la lista.
Este panorama recuerda el récord histórico de 14 argentinos en el top 100, alcanzado en junio de 2007, cuando eran protagonistas en casi todas las plazas del ranking; aquella vez figuraban veteranos y jóvenes formando una camada que marcó un hito para el tenis nacional.
Con la presencia de nueve representantes en el top 100, Argentina consolida su posición entre las naciones con mayor incidencia en esa franja del ranking, superada solo por Estados Unidos (con 16) y Francia (con 13).
Esta dinámica no solo refleja resultados puntuales, sino una estrategia de desarrollo que busca convertir a la generación actual en la base de una continuidad de éxitos para el futuro.
Entre las proyecciones de inicio de temporada, el Argentina Open de este año mantiene a Cerúndolo como posible favorito, mientras que la planificación para Río y otras citas de la gira sudamericana se convertía en un claro termómetro de la salud del tenis argentino.
En la edición de este año, se anticipa que habrá nueve argentinos en el cuadro principal, aunque Etcheverry decidió bajarse de la contienda tras su triunfo en Río para descansar y asimilar la moral y la experiencia adquirida.
En líneas generales, la campaña 2026 se presenta como una continuación de la renovación que ya mostró resultados en los últimos años: una generación que combina variantes técnicas, ambición y una mayor presencia en torneos de alto nivel.
Todo indica que la región Sudamérica, con la gira de polvo de ladrillo como escenario, continuará siendo un punto de referencia para la evolución de los tenistas argentinos, que siguen compitiendo con los grandes como una señal de que la región tiene todavía mucho que aportar al tenis mundial.