La última criba de Scaloni: así se definirán los últimos cupos para la defensa argentina rumbo al Mundial 2026

La última criba de Scaloni: así se definirán los últimos cupos para la defensa argentina rumbo al Mundial 2026

Análisis detallado de la semana de entrenamientos de la Selección Argentina y de las posibles elecciones para completar la defensa y el plantel de cara al Mundial 2026, con foco en los amistosos y los recambios jóvenes.

Una buena parte de la gente va a quedarse con los amistosos de bajo costo, otros mirarán los precios de las entradas para ver a la Albiceleste en La Bombonera el viernes 27 y el martes 31.

Y habrá quien ponga la lupa en qué puntos pueden hacer empates útiles Mauritania y Zambia para ese primer partido del Mundial 2026, ese que está marcado con rojo en el calendario pegado en la pared del predio de Ezeiza.

Pero esta semana de entrenamientos, que oficialmente empieza este martes, será decisiva para que la #Selección Argentina termine de cerrar los últimos cuatro lugares en blanco en la defensa para la próxima gran cita.

Scaloni ya dejó claro varias veces que, para él y su cuerpo técnico, entrenar tiene la misma importancia que jugar. De ahí sale ese hambre competitivo que ha llevado al equipo a acumular trofeos en los últimos cinco años, y que lo ha convertido en la generación más ganadora de la historia.

Con esa base, las preguntas no son de fondo: quiénes acompañarán a los fijos, cuál será el recambio generacional y qué rendimiento exigirán los que piden pista por las lesiones o por rendimientos disruptivos en la curva de los jóvenes.

Hay una primera cuenta simple por resolver. En Qatar 2022, #Scaloni llevó tres arqueros, nueve defensores, siete mediocampistas y siete delanteros. Hoy hay más gente para elegir y esa abundancia es tan difícil de gestionar como imprescindible, porque la versatilidad de muchos jugadores rompe ese esquema numérico de forma natural.

Es inteligente Scaloni. Lo demostró cuando Enzo Fernández irrumpió en aquellos amistosos contra Honduras y Jamaica, que también fueron de bajo costo pero tuvieron un impacto enorme, y luego lo citó para el Mundial de la consagración.

También con Joaquín Correa, que no estaba en condiciones de jugar tras aquel ensayo de bajo nivel contra Emiratos Árabes Unidos, y terminó entrando para el gran tramo en Qatar.

El mensaje es claro: no importa el rival si el rendimiento acompaña.

Enzo Fernández se ganó su lugar en la lista de Qatar a menos de dos meses para el Mundial. El detalle dentro del cuerpo técnico y entre los jugadores quedó claro: “rendir para estar” es la consigna. Y así lo ratificó Gonzalo Montiel, después del triunfo de River ante Estudiantes de Río Cuarto: quiero rendir en mi club y después pensar en la Selección y el Mundial.

Por eso, entre los siete u ocho entrenamientos y dos amistosos contra equipos africanos que arrancan este martes por la tarde en el predio Lionel Andrés Messi, y que terminarán el martes siguiente en La Bombonera, se está delineando un mapa de elecciones que va más allá de los nombres fijos.

Son 33 nombres para 26 lugares, y el camino no es seguro para nadie. Analicemos sector por sector. En el arco, hay que elegir entre Musso, que regresa convocado, y la competencia de Benítez, mientras que Dibu Martínez y Rulli están considerados como fijos.

En defensa, falta definir el segundo lateral izquierdo para competir con Nicolás Tagliafico. En Ezeiza están el campeón del mundo Marcos Acuña, que regresa tras algunas ausencias por rendimiento irregular, y Gabriel Rojas, que vivió una gran campaña en Racing.

Otra variante podría ser que ninguno vaya y aparezca Valentín Colo Barco como opción polifuncional, hoy internado en un rol de mediocampista interno en el Racing de Estrasburgo.

Los cinco centrales serían Romero, Otamendi, Senesi, Lisandro Martínez y Balerdi, con la duda de si alguno de ellos podría irse por lesión. En el lateral derecho, se repetirían Nahuel Molina y Montiel, aunque este último quedó marginado por un leve desgarro. Aquí la clave es la versatilidad y la capacidad de adaptarse a necesitar en cada partido.

En el medio, lo posicional es claro: Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Leandro Paredes, Rodrigo De Paul y Exequiel Palacios marcan la columna vertebral.

Delante, la conversación sigue tan disputada como siempre: Messi, Julián Álvarez, Thiago Almada, Nicolás González, Giuliano Simeone y Lautaro Martínez, este último todavía convaleciente por una lesión.

Más allá de los nombres, Nico Paz parece tener un lugar asegurado por su gran temporada en Como y su condición de tercer goleador de la Serie A, mientras que Gio Lo Celso representa un recurso muy importante por su experiencia y rapidez en la creación.

En este escenario, ya estarían 24 lugares ocupados, y faltarían dos. Las opciones para esos dos cupos se presentan así: un cinco posicional entre Máximo Perrone o Barco, un tercer delantero al estilo de Joaquín Panichelli o José Flaco López, o un revulsivo joven entre los pibes Franco Mastantuono o Gianluca Prestianni.

Donde Scaloni y su equipo podrían cerrar la lista definitiva y dejar ya marcado el nombre de los once que acompañarán a los grandes nombres en el tramo final hacia el Mundial 2026

Todo está por definirse en estas jornadas de entrenamientos y amistosos, donde Scaloni y su equipo podrían cerrar la lista definitiva y dejar ya marcado el nombre de los once que acompañarán a los grandes nombres en el tramo final hacia el Mundial 2026.

Al final, la clave no será solo cuántos minutos jueguen cada uno, sino el rendimiento en cada prueba y la capacidad de ajustar el equipo en función de los rivales.

Los próximos días serán una carrera de precisión para la Selección Argentina: decidir, revisar y, sobre todo, entender que cada decisión puede cambiar el destino de un Mundial que, para esta generación, está a la vista como una oportunidad histórica.

La filosofía del entrenador nacido en Pujato, Santa Fe, se mantiene intacta: lo importante es la competencia interna, el rendimiento sostenido y la confianza en un proyecto que ya dejó huella, y que ahora busca la consolidación definitiva de la tercera estrella.

En pocas palabras: la semana de Ezeiza va a marcar el camino hacia el Mundial 2026, con la esperanza de que el equipo llegue en su mejor versión a cada duelo y que la mezcla de experiencia y juventud siga dando frutos para el sueño argentino.

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