River se mantiene en alerta: Coudet describe el momento y encara a Bragantino en la Copa Sudamericana
Tras vencer a Aldosivi, River Plate afronta Bragantino en Brasil con la necesidad de confirmar su rendimiento. Coudet insiste en salir jugando desde el inicio y vigila la presión de Carabobo por liderar el Grupo H.
“Esto era Vietnam”, soltó #Eduardo Coudet al término del triunfo frente a Aldosivi, para describir cómo encontró River cuando asumió el puesto hace casi dos meses.
En nueve partidos al cargo, el equipo suma 7 victorias, 1 empate y 1 derrota, una hoja de balance que le da cierto colchón, pero la realidad es que el rendimiento no ha sido constante y la exigencia por ganar un título sigue ahí, firme.
Por eso, River sabe que no puede dormirse: la próxima salida, a Bragança Paulista, es clave para no perder el tren en la Copa Sudamericana. Allí espera Bragantino, un rival que podría erigirse como el que decide el primer puesto del Grupo H.
Entre la calma aparente y la necesidad de resultados, aparece un posible factor sorpresa: #Carabobo de Venezuela. En la fecha inaugural, el conjunto venezolano sorprendió a #Bragantino y, si llega a ganar en su visita a Blooming, quedaría con 6 puntos y en posición de pelear a muerte por la clasificación.
En ese contexto, River llega con 4 puntos y cualquier resultado en Brasil puede descomprimir o complicar el panorama. Una victoria dejaría a River en buen camino; un empate lo mantendría estable, ya que Bragantino, con 3 puntos, quedaría por debajo; una derrota podría complicar todo, porque Bragantino quedaría tercero si Carabobo vence a Blooming.
Historial reciente de viajes a Brasil para River: 53 partidos disputados allí, con 9 victorias, 13 empates y 31 derrotas, 48 goles a favor y 90 en contra.
La rangua de resultados no es favorable: siete encuentros seguidos sin vencer en territorio brasileño, con dos empates y cinco derrotas; cuatro de esas derrotas llegaron en una racha que se hizo dolorosa y, además, hubo tres goleadas: 0-3 ante Atlético Mineiro en 2021 y 2024, y 1-5 contra Fluminense en 2023.
Dos de esas derrotas ocurrieron con Marcelo Gallardo en el banco y otra con Martín Demichelis.
El último triunfo de River en Brasil fue el 12 de enero de 2021, cuando venció 2-0 a Palmeiras en San Pablo en las semifinales de la Libertadores 2020, pero el sueño terminó 圖eliminado tras la derrota 3-0 en la ida.
Antes de ese episodio, el último festejo había sido en julio de 2019 ante Cruzeiro para avanzar a cuartos; y antes de eso, en octubre de 2018 venció 2-1 a Gremio en Porto Alegre, lo que le dio el pase a la final que luego ganaría Boca.
En cuanto a Bragantino
En cuanto a Bragantino, la historia del rival de River es de crecimiento sostenido. Fundado en 1928, pasó largos años en la segunda división y tuvo capítulos de ascensos y altibajos en los 90. Su suerte cambió tras la unión con Red Bull: se dio el salto de vuelta a la élite en 2020, y desde entonces ha disputado la Libertadores en 2022 y 2024, y la Sudamericana en 2021 (finalista, cayó ante Athletico Paranaense), 2023 y 2024 (ambas veces en la fase de grupos).
Este año, Bragantino y River se cruzan por primera vez en su historia, con la intención de darle un golpe a la clasificación en un grupo que promete intensidad.
El once de River podría sufrir algún cambio respecto al formado para Aldosivi. Joaquín Freitas podría entrar por Maxi Salas; en defensa hay dudas entre Lautaro Rivero y Germán Pezzella, y en el medio entre Ian Subiabre o Juan Cruz Meza.
Bragantino, por su parte, llega con la idea de imponer su juego de presión alta y transiciones rápidas para cortar el tempo del rival y consolidar su posición.
En este panorama, River necesita encontrar la forma de salir jugando sin complicaciones y contener a un rival que ha sabido crecer desde la fusión con Red Bull.
La llave no es solo la táctica: también pesa la gestión emocional de un equipo que quiere demostrar que puede competir en los momentos decisivos y que cada visita al exterior es una posibilidad de sumar de a tres.
Será una noche para medir, sí, pero también para confirmar si el ciclo de Coudet ya da esas señales de madurez que el club busca con urgencia.}