Messi podría disputar su sexto Mundial en 2026 y ampliar su legado en el fútbol
Análisis sobre la posibilidad de que Lionel Messi juegue su sexto Mundial en 2026, el nuevo formato de 48 selecciones y las implicaciones históricas para su legado, con la posible participación de Cristiano Ronaldo.
Messi podría ampliar su estela histórica si finalmente participa del Mundial de 2026, un torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Con 39 años, el capitán argentino tendría la oportunidad concreta de convertirse en el único jugador en disputar seis ediciones de la Copa del Mundo, siempre y cuando consiga mantenerse entre los elegidos de la selección y conserve el rendimiento suficiente para competir al máximo nivel.
En ese posible escenario, también podría compartir ese hito con #Cristiano Ronaldo si el portugués decide tomar parte del torneo en 2026; de hacerlo, ambos igualarían la marca de seis Copas disputadas, un hito que, de confirmarse, quedaría para la historia como una rareza en el #fútbol moderno.
El Mundial de 2026 supondrá un cambio estratégico importante para muchos equipos: contará con 48 selecciones, un formato que ampliará la cantidad de encuentros y, en consecuencia, modificará el contexto competitivo.
Este incremento de partidos no solo influye en la planificación de los cuerpos técnicos y las agendas de los jugadores, sino que también tiene un sello claro en las cifras históricas: suma posibilidades de #récords que antes parecían inalcanzables.
Con ese nuevo marco, el rendimiento de Messi en una sexta participación podría reescribir varias páginas de la historia del torneo.
Actualmente, Messi acumula cinco participaciones (2006, 2010, 2014, 2018 y 2022). Si llega a 2026, sería el primer jugador en completar seis ediciones, desmarcándose de otros grandes de la historia que dejaron su huella en distintas eras.
En el rubro de los partidos disputados en Copas del Mundo, el delantero rosarino también figura entre los más destacados: con 26 encuentros ya superó a figuras emblemáticas del pasado, como Lothar Matthäus, y cada partido adicional que pudiera tener en 2026 expandiría aún más ese récord.
En el apartado goleador, Messi continúa siendo una referencia notable para #Argentina y para el fútbol mundial: ha anotado 13 goles en Copas del Mundo y se mantiene como el máximo artillero histórico de la Celeste y Blanca en la competencia, además de ocupar un lugar destacado en el ranking histórico de la competición.
El aumento de partidos que traerá el nuevo formato amplía las oportunidades para ampliar su cuenta de goles, siempre que el equipo logre avanzar en cada instancia y él mantenga su presencia en el once inicial.
El aspecto de minutos disputados también es relevante: acumuló más de 2.300 minutos en cinco ediciones, números que atestiguan la combinación de longevidad y protagonismo que ha mostrado a lo largo de su carrera. Si 2026 llega, ese pequeño pero significativo registro podría verse ampliado, sumando más minutos de juego y, con ello, fortaleciendo aún más su estatus como referente de la década.
El jugador con más partidos como capitán en Copas del Mundo para Argentina
Además de estas cifras, Messi es, con amplio margen, el jugador con más partidos como capitán en Copas del Mundo para Argentina. Si decide volver a portar la cinta en 2026, esa marca podría aumentar, reforzando la tradición de liderazgo que ha mostrado a lo largo de las anteriores ediciones.
Más allá de los números, existe otro horizonte de récords potenciales: disputar una tercera final mundialista. Después de Brasil 2014 y Qatar 2022, una nueva presencia en la final sería un hecho inédito para un futbolista argentino y un logro que, si se diera, tendría un impacto enorme en la historia del deporte en Argentina y en el mundo.
Por último, para Messi, la posibilidad de convertirse en bicampeón del mundo —un título que solo unos pocos han conseguido en la historia de la Copa— dependería del rendimiento colectivo de la Selección Argentina y de la capacidad del equipo para sostener un recorrido de alto nivel durante todo el torneo.
Este conjunto de factores, más la magnitud de la nueva era de la Copa, alimenta un relato que va más allá de los números y se adentra en la influencia de una de las carreras más influyentes del fútbol contemporáneo.