La última frontera para que #Italia vuelva a participar en un Mundial tras doce años de ausencia se disputará en Zenica, a unos 50 kilómetros al noroeste de Sarajevo.
En el estadio Bilino Polje, la Azzurra se medirá este martes frente a Bosnia y Herzegovina, en la final de la ruta A de la repesca de la UEFA, a las 16:45 hora local.
Este cruce no es solo un partido; llega rodeado de historia, de anhelos y de la certeza de que una victoria abriría la puerta a un Mundial que se disputará en Canadá, Estados Unidos y México.
Bosnia y Herzegovina emergió en medio del proceso de desintegración de Yugoslavia. Declaró su independencia en 1992 y casi de inmediato se desató una guerra brutal que dejó profundas cicatrices en el país y en su fútbol. La federación bosnia inició sus pasos oficiales a mediados de los 90, y, pese a las grandes dificultades, logró reconocimiento por la FIFA en 1995 y la adhesión a la #UEFA en 1996.
En ese primer tramo, convivieron victorias y derrotas que fueron forjando una identidad futbolística: el primer triunfo frente a Italia llegó en 1996, en un amistoso disputado en Sarajevo, y marcó un hito para un equipo joven que quería demostrar que podía competir al más alto nivel.
Con el paso de los años, #Bosnia y Herzegovina encontró su lugar en el #fútbol europeo sin dejar de atravesar dramas que también dejaron huella en su forma de entender el deporte.
En cuanto a la trayectoria reciente, el camino hacia este Mundial implicó atravesar un grupo de clasificación europeo complicado. Bosnia terminó en la segunda posición del grupo H, con 17 puntos, a dos del líder, Austria, lo que les dio el pasaporte para disputar la ruta de repesca.
Y Džeko
En las semifinales de esa ruta, lograron una clasificación épica ante Gales en Cardiff: el marcador no se movía hasta el tramo final, y Džeko, el capitán y referente del conjunto bosnio, logró forzar el empate con un cabezazo decisivo; luego, en la tanda de penales, se impusieron 4-2 para sellar su boleto a la final.
Edin Džeko, que el 17 de marzo cumplió 40 años, sigue siendo la cara visible de Bosnia y Herzegovina. Con 73 goles en 147 partidos, es el máximo artillero y uno de los líderes de la selección, capaz de desequilibrar un partido por sí solo. En su propio recorrido, #Džeko ha pasado por clubes de gran cartel y ha dejado muestras de su liderazgo en cada campanada de su carrera. En este contexto, su experiencia y presencia en el área pueden marcar la diferencia ante una Italia que busca regresar a un Mundial tras años de incertidumbre y renovación.
El partido de este martes, con el ganador accediendo al grupo B de la próxima Copa del Mundo junto a Suiza, Canadá y Qatar, representa una oportunidad histórica para dos escuadras que han aprendido a mirar el fútbol con miradas distintas a las de hace décadas.
Italia, por su parte, llega con la presión de revalidar su estatus mundialista y de demostrar que su propia reconstrucción está a la altura de la cita mundialista.
Bosnia, por su parte, buscará ratificar que su proyecto puede crecer y que su generación de jugadores puede dejar huella en una competencia global. El encuentro se disputará a las 16:45 hora local, y todo apunta a que será una noche de emociones, de fútbol directo y de decisiones que pueden marcar el rumbo de dos naciones para los próximos años.