Newell's Old Boys cae ante Acassuso y se complica la Copa Argentina: crisis deportiva e institucional en Rosario
La Lepra atraviesa su peor momento en años: derrota 2-0 frente a Acassuso en la Copa Argentina, con equipo casi suplente, y queda fuera de la competición mientras crecen las dudas sobre la estabilidad del club.
Newell's Old Boys atraviesa una de las etapas más convulsas de su historia reciente. No es solo una mala racha: es la peor caída en décadas según el rendimiento liguero, sumado a una pesada mochila de deudas y a un ambiente que cada domingo se siente más tenso.
Este domingo, en un choque de la #Copa Argentina que se disputó en el estadio de Atlético de Rafaela, el conjunto de Frank Kudelka cayó 2-0 ante #Acassuso y quedó eliminado, en una actuación que evidenció todas las fallas que pesan sobre el club de Rosario.
El encuentro se jugó con la mayoría de los titulares en claro replanteo, pero la realidad es que el equipo salió a buscar la clasificación con un once que dejó dudas, y las cosas se complicaron temprano porque Acassuso dio la impresión de estar mejor posicionado y más fresco.
Los hinchas se encargaron de dejar claro su descontento: los 240 kilómetros de viaje desde #Rosario hasta Rafaela fueron un esfuerzo notable para apoyar a un equipo que, según se ve, necesita respuestas urgentes.
A los 21 minutos, llegó una acción clave a favor de Acassuso: tras un tiro libre, el conjunto norteño ejecutó una contra rápida que encontró a la defensa de Newell's desordenada y permitió un remate que se coló bajo el arquero.
La jugada dejó al equipo rosarino con la soga al cuello y con el ánimo por los suelos. En ese primer tramo hubo un penal que Echavarría, el árbitro, no concedió pese a que parecía haber un agarrón en el área sobre Cabrera, lo que aumentó la frustración de la afición y del cuerpo técnico.
El arquero de Acassuso
En el complemento, Newell's intentó acercarse en el marcador, pero no logró traducir el esfuerzo en ocasiones claras. Atamañuk, el arquero de Acassuso, respondió con solvencia a los avances visitantes y mostró seguridad para mantener su portería en cero. El segundo tanto de Acassuso llegó tras otra lectura deficiente de la defensa rosarina: un centro desde la derecha encontró la cabeza de Nahuel Petillo, que puso el definitivo 2-0.
El partido estuvo al borde de suspenderse por incidentes menores y, aun así, se terminó disputando hasta el final. La respuesta de la gente de Newell's fue la habitual mezcla de indignación y actitud de duelo: insultos, silbidos y la sensación de que el club está obligado a replantearse todo, desde lo deportivo hasta lo institucional.
En la crónica de la jornada quedó claro que la derrota no fue solo un tropiezo puntual, sino la constatación de que el club atraviesa una crisis más amplia que exige soluciones de fondo.
La derrota dejó a Newell's con un futuro incierto en la Copa Argentina: ahora deberá enfrentar los dieciseisavos de final ante Gimnasia o Camioneros, en una instancia que podría marcar el pulso del resto de la temporada.
En paralelo, la entidad se enfrenta a presiones económicas y a una situación institucional que se ha ido deteriorando con el paso de los meses, de forma que el golpe deportivo adquiere una carga adicional de incertidumbre para jugadores, técnico y aficionados.
La afición y la opinión pública esperan respuestas claras: un plan que permita enderezar el rumbo, reconstruir la confianza y, sobre todo, estabilizar una plantilla que, en este contexto, se ve obligada a competir con recursos limitados y con un ambiente que ya no parece sostenerse.
En definitiva, este choque frente a Acassuso no fue solo un resultado; fue una señal de alerta para un club que necesita virar la página cuanto antes para no perder el tren de una temporada que se le está complicando por momentos.