Huracán vence a San Lorenzo en el Ducó y refuerza su buen momento en el clásico del barrio

Huracán vence a San Lorenzo en el Ducó y refuerza su buen momento en el clásico del barrio

Huracán se impuso 1-0 a San Lorenzo en el Ducó gracias a un cabezazo de Jordy Caicedo, en un derby áspero que añade continuidad a la buena racha local frente al rival.

El clásico de barrio entre Huracán y #San Lorenzo volvió a dibujar un duelo áspero, de esos en los que el balón parece moverse más por el roce que por la técnica.

En el Tomás Adolfo Ducó, el Globo encontró la senda de la victoria en el segundo tiempo y se llevó los tres puntos ante su vecino de Boedo, en un resultado que anticipa encuentros aún más peleados por venir.

El marcador final fue 1-0 a favor de Huracán, gracias a un cabezazo de Jordy Caicedo tras un preciso centro de Emmanuel Ojeda.

El tanto llegó a poco de reanudarse el juego: Caicedo saltó para rematar de cabeza un centro que llegó desde la banda derecha, y la pelota se introdujo junto al palo, imposible para el arquero Orlando Gill.

Fue el cuarto gol del ecuatoriano en lo que va del inicio del campeonato y convirtió al Ducó en el escenario ideal para su racha positiva. A partir de ese 1-0, Huracán dio un paso atrás para cuidar la ventaja, aunque sin perder la compostura necesaria para alejar de su arco cualquier intento de empate.

El historial entre estos dos clubes sigue pintándose a favor de Huracán cuando juega en casa: desde 2017, el Globo no ha conocido la derrota frente al Ciclón en este escenario, en ocho cruces disputados en ese periodo (cuatro triunfos y cuatro empates).

Esa estadística acompaña una noche en la que la gente de Parque de los Patricios celebró el 1-0 como una muestra de dominio local frente a uno de sus clásicos más antiguos.

El partido mostró un Huracán con una propuesta no tan fluida como en otros momentos

En lo puramente táctico, el partido mostró un Huracán con una propuesta no tan fluida como en otros momentos, pero sí con voluntad de dominio y paciencia para manejar los tiempos.

El técnico Ayude se apega a su 4-3-3 habitual, aunque en la segunda mitad movió al joven Facundo Gulli a la posición de enganche natural para intentar conectarla con más claridad entre líneas.

Suplentes como Fabricio López entraron para cubrir a Jhohan Romaña, que dejó la cancha por una molestia, y así tratar de sostener la estructura defensiva frente a un San Lorenzo que intentó sostener el empate.

La primera mitad fue un compendio de pases imprecisos y pelotazos que no hallaron el rumbo necesario; las sociedades brillaron por su ausencia y las jugadas claras aparecieron con cuenta gotas.

En el complemento, Huracán encontró la ventaja y, pese a los intentos del visitante por igualar, la defensa local estuvo firme y el arquero Hernán Galíndez apenas tuvo que exigirse para evitar que el marcador se estirara.

San Lorenzo, con Alexis Cuello, Luciano Vietto, Hernán Herazo y el joven Agustín Ladstatter, empujó por la igualdad, pero chocó frente a una réplica defensiva ordenada y a un mediocampo que logró sostenerse ante las ráfagas azulgranas.

El partido dejó claro que, más allá del resultado, el clásico porteño entre Huracán y San Lorenzo mantiene su tradición de intensidad y lucha, y que el Ducó, una vez más, se convirtió en un fortín difícil de quebrar cuando el Globo se planta en su casa.

Con este triunfo, Huracán afianza su momento y continúa sumando puntos en el tramo inicial del Apertura, dejando una señal clara de que, incluso en duros duelos, sabe cómo sostener la ventaja y administrar la historia reciente en este derby tan emblemático del fútbol argentino.

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