Ya arrancó la cuenta regresiva para la temporada 2025 de #Fórmula 1 y, al mismo tiempo, se empiezan a revelar detalles sobre el trabajo interno de los equipos.
A dos días del estreno de Drive to Survive, el documental de Netflix que acompaña cada año a la disciplina, se va observando el costo emocional del deporte: presión, foco extremo y la necesidad de respuestas rápidas.
En ese marco aparece la historia de #Franco Colapinto y su camino hacia un asiento fijo en #Alpine para la campaña 2026, un objetivo que parece más firme tras una temporada 2025 de grandes desafíos.
Según una crónica de Olé, que ya tuvo acceso a los episodios de la serie, las cámaras capturan momentos de alta tensión en el equipo de Alpine. En los primeros días de Colapinto en la escudería, justo antes de su debut en el Gran Premio de Emilia Romagna en Imola, el equipo vivió una sesión de evaluación intensa.
En medio de la jornada, Flavio Briatore, figura histórica y actual asesor ejecutivo, dejó claro que el ritmo debía acelerarse. Tras un trompo de Colapinto, la presión se elevó y la conversación dejó en claro que el margen de error era mínimo.
Antes de la Q1, el piloto argentino fue citado para una charla que dejó en claro el mensaje: no se pueden permitir fallos. En su primera salida a la pista se enfrentó a nervios y a un coche que mostraba una configuración inestable, y terminó tocando un muro. Ese incidente desencadenó una conversación que, según la crónica, subió de intensidad. Un episodio que muchos en el paddock interpretaron como símbolo de la tensión propia de un primer año en el que la improvisación no perdonaba.
El relato recogido por Olé describe una serie de intercambios donde Colapinto asume los errores y Briatore insiste en que la clave está en la mejora constante, dejando claro que la decisión sobre el rumbo del coche la toma el equipo directivo.
El joven argentino, por su parte, plantea posibles ajustes que podrían aumentar el rendimiento, mientras Briatore mantiene la autoridad para decidir las modificaciones necesarias.
La idea central es que la responsabilidad recae sobre el piloto, pero el equipo debe responder con un coche cada vez más fiable.
La trayectoria de Colapinto en la Fórmula 1 ha sido una montaña rusa
Con todo, la trayectoria de Colapinto en la Fórmula 1 ha sido una montaña rusa. A mediados de 2025 fue confirmado como titular en Alpine, reemplazando a Jack Doohan, aunque la evolución de su máquina no acompañó y la campaña anterior tuvo más sombras que destellos.
Sin embargo, la dirección de Alpine decidió mantener la apuesta y ratificarlo para la temporada 2026, haciendo pareja con Pierre Gasly. Se trata de un proyecto a largo plazo para que el argentino se consolide como una pieza estable en la parrilla mundial.
El panorama en la actualidad parece distinto. Tras los ensayos oficiales, analistas especializados señalan que los coches conducidos por Colapinto y Gasly han mostrado un salto importante gracias a la nueva tecnología.
Todo indica que Alpine podría situarse en la mitad de la tabla, con opciones de pelear por posiciones destacadas frente a rivales del mismo bloque. Este cambio tecnológico, sumado a la experiencia de Briatore en la gestión de pilotos y equipos, crea un marco favorable para que la dupla franco-argentina se afiance en la zona media de la clasificación.
Históricamente, Alpine ha buscado respuestas rápidas ante la presión de la competencia para sostener su crecimiento. En ese sentido, la continuidad de Colapinto y la continuidad de Briatore como asesor estratégico configuran una narrativa de continuidad y crecimiento.
Drive to Survive ha contribuido a que el público global conozca el costo humano de la profesionalización en la Fórmula 1, un aspecto que la próxima campaña podría verse de forma más explícita dentro de la estructura de Alpine.