Aficionados europeos denuncian a la FIFA ante la UE por precios abusivos de entradas para el Mundial 2026
Deporte FIFA 24 March, 2026

Aficionados europeos denuncian a la FIFA ante la UE por precios abusivos de entradas para el Mundial 2026

Una ONG de hinchas y Euroconsumers acusan a la FIFA ante la Comisión Europea de abusar de su monopolio y de las tarificaciones dinámicas, reclamando mayor transparencia y freno a los precios para el Mundial 2026 en EE. UU., México y Canadá.

Un grupo de hinchas europeos, agrupados en una ONG, ha presentado una denuncia ante la Comisión Europea contra la FIFA, a la que acusan de abusar de su posición de monopolio para imponer precios desorbitados en las entradas del Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.

La iniciativa la impulsa la Organización de Hinchas Europeos (FSE, por sus siglas en inglés) junto a Euroconsumers, una asociación que defiende a los consumidores.

Según el comunicado, la FSE ha presentado una queja formal ante la Comisión Europea, argumentando que la #FIFA utiliza su poder de mercado para imponer condiciones que no serían aceptables en un mercado verdaderamente competitivo.

A mediados de diciembre, la FSE ya había pedido públicamente a la FIFA que inicie una consulta para hallar una solución que respete la tradición, la universalidad y el alcance cultural de la Copa del Mundo.

El Mundial de EE. UU., México y Canadá mantiene su estatus de evento global, pero para los #aficionados la factura se ha ido disparando. Las entidades señalan que las entradas para la final, prevista el 19 de julio en Nueva Jersey, quedan muy por encima de los precios de la última final celebrada, en Qatar.

Las dos organizaciones denuncian la existencia de una tarificación supuestamente “dinámica” que, afirman, no tiene límites y cambia según el interés de los aficionados.

En su análisis, recuerdan que las entradas más baratas para la final superan los 4.000 dólares. En comparación, los demandantes señalan que las entradas más económicas para la final de la Eurocopa 2024 costaban unos 95 euros (aproximadamente 100 dólares).

Esa comparación, dicen, deja claro que la FIFA está aplicando precios desproporcionados para un evento tan popular.

La FIFA, por su parte, sostiene que la demanda es tan alta que los precios no quedan a merced de caprichos, sino de un mecanismo de precios dinámicos.

En la defensa oficial se argumenta que el sistema regula el acceso a un torneo con 104 encuentros y 48 equipos

En la defensa oficial se argumenta que el sistema regula el acceso a un torneo con 104 encuentros y 48 equipos, y que la plataforma de venta dispone de casi siete millones de entradas en total.

Cada aficionado puede comprar un máximo de cuatro entradas por partido y un límite total de 40 boletos para todo el campeonato, según las cifras de la organización organizadora.

La FSE sostiene que la tarificación dinámica no trae consigo límites claros y que la transparencia brilla por su ausencia: no quedan explicitados con suficiente antelación el lugar exacto de los asientos, los planos de los estadios y, en algunos casos, incluso los equipos que juegan, al comprar.

Desde Euroconsumers añaden que el mercado de reventa no está regulado en Estados Unidos ni en Canadá y que, aunque en México la reventa de entradas por encima de su valor nominal está prohibida cuando la compra se realiza en moneda local, la regulación es insuficiente para evitar abusos.

Entre las demandas de FSE y Euroconsumers está que la Comisión Europea ordene a la FIFA abandonar la tarificación dinámica, que se congelen los precios a los niveles anunciados en diciembre para la siguiente fase de venta que se abrirá en abril, y que la FIFA publique, al menos 48 horas antes de cada venta, cuántas entradas quedan disponibles en cada categoría.

También piden mayor claridad sobre las reglas de venta: la ubicación de los asientos, el estadio y los rivales que jugarán deben quedar garantizados al momento de la compra.

Este caso llega en un momento en que la preocupación por el acceso de los aficionados a grandes eventos vuelve a estar en la agenda de la Comisión Europea, que podría decidir abrir una investigación sobre prácticas comerciales en un mercado tan sensible para el mundo del deporte.

Mientras tanto, los debates sobre la accesibilidad y la equidad siguen en el centro del tablero, a la espera de respuestas concretas que permitan a los aficionados de verdad vivir la experiencia mundialista sin hipotecar su presupuesto en la primera fase de ventas.

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