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Paredes, el salvador de Boca: voló desde Nueva York y metió la asistencia del triunfo

Paredes, el salvador de Boca: voló desde Nueva York y metió la asistencia del triunfo

Boca Juniors venció 1-0 a O'Higgins en la Bombonera por la ida de los playoffs de la Copa Sudamericana. Leandro Paredes fue clave con una asistencia magistral para Miguel Merentiel. El equipo de Arruabarrena mostró destellos pero aún falta.

Ganó Boca, pero la verdad es que no nos engañemos: fue un triunfo más por necesidad que por merecimiento. Eso sí, el equipo de Rodolfo Arruabarrena, el Vasco, sumó tres puntos clave en la ida de los playoffs de la #Copa Sudamericana al vencer 1-0 a #O'Higgins de Chile en la Bombonera.

Pero vamos por partes, que el partido dio para hablar.

Para empezar, hay que entender el contexto. Boca viene de un primer semestre para el olvido: se quedó afuera del Torneo Apertura y ni siquiera pasó la fase de grupos de la Libertadores. Así que la Sudamericana es el premio consuelo, y con nuevo entrenador: adiós Claudio Úbeda, hola otra vez Vasco Arruabarrena, diez años después de su primera etapa.

Y ojo, que aquel Boca del Vasco ganó dos títulos y se fue tras la fatídica noche del gas pimienta en cancha de River. Pero volvamos al presente.

El equipo juega como el técnico: vértigo, aceleración, poco control. Casi sin volantes, la tenencia no importa, y eso de "juntar pases" no está en el manual. Se ve en la cancha: un Boca que va para adelante sin pensar mucho, pero que también deja espacios. Y contra O'Higgins, si no hubiera sido por el arquero colombiano Álvaro Montero, el resultado podría haber sido otro. Montero atajó un zurdazo de Serrafiore en el primer tiempo y ya se había salvado antes con un remate de Francisco González que dio en el techo del arco.

Ojo al dato: Montero viene siendo figura desde que llegó.

La cancha tampoco ayudó. El césped de la Bombonera estaba blando, lleno de aserrín, y la zona de los palcos directamente intransitable. Para un equipo que quiere presionar y salir rápido, esas condiciones son un parto. Pero bueno, no hay excusas.

Lo positivo fueron los pibes. Leonel Flores, el puntero derecho que ya había marcado ante Sarmiento en la Copa Argentina, se mandó un buen partido en su presentación en la Bombonera.

También Dylan Gorosito, el lateral derecho, cumplió. El que no la tuvo fácil fue Tomás Aranda, con la 10 en la espalda, porque el esquema de Arruabarrena no favorece a los volantes ofensivos.

Y entonces apareció Leandro Paredes

Y entonces apareció Leandro Paredes. El capitán, que el domingo pasado jugó la final del Mundial, voló desde Nueva York, llegó justo para el partido y fue titular. Cansado, sí, pero fue el mejor de la cancha. Con esa garra que le conocemos, yendo al piso como ante Bellingham, cortando líneas de pase como ante Marmoush, y sobre todo, metiendo ese pase de tres dedos que dejó mano a mano a Miguel Merentiel.

El Uruguayo no perdonó y puso el 1-0 cuando se terminaba el primer tiempo. Golazo.

Después, poco más. Boca mereció otro gol, pero no llegó. Y eso es un problema, porque en una semana hay que ir a Rancagua a confirmar la ventaja. El Vasco Arruabarrena tiene mucho trabajo por delante. Esto recién empieza: es su primer partido en casa desde que volvió, apenas lleva tres encuentros (dos oficiales y un amistoso). Pero como dijo Jorge D'Alessandro en El Chiringuito, "el fútbol cambió". Lo dijo tras el Mundial de Qatar, cuando hablaba de las "Ferrari" de la Selección Argentina. El Vasco tiene una Ferrari en Paredes, pero parece que su idea de juego choca un poco con cómo se juega hoy, y sobre todo con cómo rinde su máxima estrella.

Necesitará tiempo, pero en el fútbol el tiempo es tirano.

En resumen: Boca ganó, pero con lo justo. Paredes fue la diferencia. Ahora a ver si el Vasco encuentra la fórmula para que el equipo funcione como él quiere sin depender tanto de su capitán. La Sudamericana es una oportunidad, pero también una trampa si no se mejora. Habrá que seguir viendo.

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