Boca sella el fin del ciclo de Úbeda tras la derrota en la Libertadores: cambios, dudas y renovación
Análisis claro y cercano sobre la despedida de Claudio Úbeda y la remodelación de Boca tras la eliminación en la Copa Libertadores, con foco en Riquelme, Paredes, Cavani y la llegada de jóvenes promesas.
En la Bombonera, tras la eliminación que dejó a Boca al borde de quedarse fuera de la Copa Libertadores, la reacción de la afición fue de sorpresa y enfado.
Se escucharon cánticos contundentes y consignas claras: 'que se vayan todos' y 'que se vaya la Comisión'. No es casualidad que ese ambiente marque un punto de inflexión: el ciclo de #Claudio Úbeda y de varios jugadores parece agotado. Fue valiente la apuesta de Juan Román Román Riquelme al respaldar al Sifón cuando la grada no veía luz; incluso el capitán #Leandro Paredes defendió al entrenador, llegando a compararlo con figuras que dieron giros importantes en otros clubes.
En Boca, la confianza interna a veces pesa tanto como los resultados, y este momento parece encajar en esa lógica.
Lo claro es que Úbeda no seguirá el semestre que viene; la forma de su salida se irá definiendo en los próximos días. "No es momento para hablar de eso. Tenemos que reunirnos, analizar lo ocurrido y luego tomar una decisión", dijo el técnico ante los micrófonos, con la mirada baja y la voz más contenida de lo habitual.
El club afronta una reconstrucción que va más allá del cuerpo técnico. Cavani, un delantero de talla que apenas pudo ponerse a tono durante el año, podría abandonar la institución; la hinchada ya le ha puesto la etiqueta de incómodo de cara al regreso.
Su salida no sería un drama si llega una oferta y, sobre todo, si la relación con la dirigencia se mantiene. Zeballos, conocido como El Changuito, disputó su último partido con la camiseta azul y oro y su contrato vence a fin de año; desde ya se barajan ofertas, y Napoli asoma en el radar.
Otros nombres que podrían irse para engordar la caja: Milton Delgado y Lautaro Di Lollo. Por su parte, Carlos Palacios, que no estuvo disponible en gran parte de la campaña, podría regresar a Chile; Weigandt, Janson, Martegani, Alarcón, Barinaga y Zenón también están en la cuerda floja y podrían emigrar para buscar minutos y valor de mercado.
La Bombonera
Ante ese escenario, Boca ya piensa en el futuro: un entrenador nuevo, Paredes como capitán y un relevo de jóvenes que deben subir su rendimiento. Tomás Aranda ya es una realidad: tras su actuación destacada contra los chilenos, podría tener más minutos junto a otros talentos de la Reserva. En medio de todo, la figura de Riquelme vuelve a estar en el centro del debate: ¿seguirá al frente de un proyecto que quiere volver a ser ambicioso, o quedará expuesta la necesidad de un giro más profundo? La Bombonera, que late con pasión, respondió con un silencio prolongado y, poco después, con un repunte de apoyo a la plantilla, en busca de una levantada que devuelva la ilusión de la historia reciente del club.
Las frases que dejó Úbeda tras el partido resumen la frustración y la seriedad del momento: "Las ocasiones no las pudimos convertir. En el primer tiempo tuvimos más control, pero el rival aprovechó sus ocasiones y nos dejó sin la diferencia", explicó. Sobre el balance de la Libertadores, añadió: "Fuimos de menos a más en algunos encuentros, pero el resultado no acompañó. Nos quedamos con la impotencia de no avanzar". Y ante la presión de la Bombonera, cerró: "No es momento para buscar culpables; asumimos la responsabilidad y entendemos que el estadio estaba lleno y esperaba otro desenlace".
En resumen, Boca inició una etapa de reconstrucción: el entrenador podría cambiar, y la gestión deberá decidir qué rumbo toma el club para volver a competir al máximo nivel.
La afición busca recuperar la confianza, volver a ver goles y dejar atrás la realidad de este tropiezo. La historia reciente de Boca ha mostrado que, cuando las cosas no salen, la respuesta pasa por unir a la gente, apostar por jóvenes y preparar una era en la que la camiseta vuelva a cargar con el peso de la grandeza.