Valentín Barco, la apuesta de Scaloni para el Mundial 2026: ¿será la sorpresa de la lista final?
La Argentina de Scaloni encara la fase decisiva de las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026 y ya mira a Valentín Barco como posible indiscutible en la lista de 26. Un joven que ha pasado de la sombra a la oportunidad de oro.
El Mundial 2026, que se disputará en Norteamérica, ya está en el radar de todos, pero la acción real empezó antes de lo previsto: las #Eliminatorias sudamericanas han dejado a la #Argentina de Lionel #Scaloni en una posición de ventaja, con un resultado que invita a soñar.
En 18 compromisos, la Albiceleste mostró diferencias claras respecto a sus rivales, con una generación que suma minutos, goles y protagonismo. Y ahora llega la recta final: a finales de mayo se conocerá la lista de 26 jugadores que acompañarán al equipo en la ruta hacia la Copa del Mundo. Entre los nombres que más suenan aparece Valentín Barco, un chico que no había contado con minutos en el primer equipo y que, de golpe, parece haberse ganado un boleto definitivo para la expedición hacia Estados Unidos, Canadá y México.
Scaloni dejó claro en la conferencia posterior al encuentro que Barco viene entrenando y jugando a un nivel alto. No es lateral izquierdo natural, reconoció el técnico, pero tiene recursos para aportar en varias posiciones. Lo realmente importante, añadió, es que todos se sientan parte del proyecto y que el físico y la mente del equipo no se enfrenten entre sí. Esa frase resume una idea clave: Scaloni quiere versatilidad y compromiso en un grupo que debe afrontar una eliminatoria tan exigente como la de un Mundial.
Barco, apodado popularmente como “el Colo”, irrumpió en #Boca Juniors a una edad temprana y, tras llamar la atención con su descaro y su personalidad, emprendió un viaje fuera de Argentina que terminó en la Premier League, con una cifra millonaria de por medio.
Su trayectoria no ha sido lineal: cogió experiencia en un entorno de gran presión y, en su momento, hubo dudas sobre si encajaba en las funciones defensivas o si su estilo podía complicar la estructura.
No obstante, la mezcla de talento, desparpajo y una capacidad para pedir la pelota le ha ido ganando elogios a medida que se ha visto obligado a madurar.
En Francia, con el Racing de Estrasburgo, Barco ha ido creciendo como jugador capaz de generar desequilibrio y de aportar en la salida y en la presión alta.
Scaloni, que ya había observado a Barco desde hace tiempo, decidió darle una oportunidad para ver si su presencia podía hacer más dinámico el mediocampo del equipo.
La ventana de amistosos recientes dejó señales positivas, aunque no todo fue perfecto. Barco no participó ante Mauritania, en parte para no forzar a un jugador que venía acumulando minutos y que, por momentos, ha vivido un calendario exigente.
Pero ante Zambia sí tuvo minutos y dejó claro que su lectura del juego y su gastada enérgica pueden encajar en la versión de la Albiceleste que persigue un objetivo mayor.
En esa jugada de cierre, Messi encontró a Nico González y Barco, con la número 6, apareció para recibir un pase de taco y mandar la bola al primer palo con una definición elegante.
Una aparición que dejó entrever su potencial para instalarse en la élite del #fútbol internacional y que
Fue su primer gol con la selección mayor, apenas su segundo partido con el combinado absoluto. Ya había debutado en un amistoso frente a El Salvador, en la ventana previa a la Copa América 2024, una aparición que dejó entrever su potencial para instalarse en la élite del fútbol internacional y que, eso sí, estuvo muy cerca de concretar una convocatoria que se terminó quedando en el tintero en esa ocasión.
Con esa mezcla de experiencia reciente y un historial de crecimiento constante, Barco se presenta como una de las piezas más atractivas para el futuro inmediato de la Albiceleste.
Si mantiene su estado de forma y continúa asimilando roles variados en el campo, podría sumarse a la lista final que viajará al Mundial 2026. Aunque no es un lateral izquierdo nato, su polivalencia puede dar al técnico opciones para adaptar el dibujo y mantener la intensidad que ha caracterizado a la selección en los últimos años.
En el marco más amplio, la historia de Argentina hacia Norteamérica no solo se escribe con nombres de prueba: la generación que llevó al equipo a la conquista del título en 2022 espera prolongar la gloria y, por qué no, sumar una cuarta estrella a la archivada historia de la selección.
Scaloni ha mostrado que sabe leer a sus jugadores jóvenes y que la puerta para Barco está abierta siempre que cumpla con el compromiso y el rendimiento esperado.
Si todo sale como se espera, el #Mundial 2026 podría ser el escenario en el que Barco dé el salto definitivo a la condición de titular y de relevancia en un equipo que sueña con coronarse otra vez campeón del mundo.