¡Se cayó el pase de Correa a River! Tigres se arrepintió a último momento y pide más plata
El acuerdo de palabra entre River y Tigres por Ángel Correa se rompió cuando el club mexicano pidió más dinero. La llegada del campeón del mundo a Núñez queda en pausa.
Mirá, la novela de #Ángel Correa y #River Plate tuvo un nuevo giro de guión que dejó a todos con la boca abierta.
Resulta que el campeón del mundo ya tenía todo listo para volver a Argentina y ponerse la banda roja. Pero Tigres, el club mexicano dueño de su pase, salió con una contra a último momento que enfrió todo.
Vamos por partes: todo arrancó cuando River, que busca refuerzos de jerarquía para pelear la Libertadores, puso los ojos en Correa. El delantero, que brilló en Atlético Madrid y fue parte del equipo campeón en Qatar 2022, se había ido a México con la idea de ser figura, y la verdad que la rompió: en su última temporada con #Tigres metió 23 goles en 54 partidos, y aunque no ganaron títulos, llegaron a dos finales (Liga MX y Concachampions) que perdieron por penales.
La gente lo quería, pero el jugador pidió salir porque quería volver a River, el club del que es hincha.
Tigres pedía 18
Las negociaciones venían bien. River ofrecía 13 millones de dólares, Tigres pedía 18, y después de varias idas y vueltas, se sentaron a la mesa y llegaron a un acuerdo de palabra por 15 millones de dólares más objetivos.
Todo parecía cerrado. De hecho, Correa no viajó con el equipo para la primera fecha del Apertura 2026, lo que era una señal clara de que se iba. Pero cuando todos esperaban el anuncio oficial, llegó la noche del martes y Tigres se arrepintió.
Según pudo saber Clarín, cerca de la medianoche, mientras el jugador cenaba en México, llegó un llamado desde Monterrey: los directivos cambiaban las condiciones y ahora querían 18 millones de dólares sí o sí.
¿El motivo? Necesitan plata para saldar deudas y reforzarse, y piensan que Correa vale esa cifra. Pero River no está dispuesto a pagar más de lo acordado, y menos sabiendo que desde el 1° de julio de 2027, la cláusula de salida del jugador baja a 10 millones.
Así las cosas, el pase quedó en pausa. Correa está en el medio, con la ilusión de volver a Núñez pero atado a un club que no lo suelta. Los hinchas de Tigres, que antes lo bancaban, ahora le recriminan sus presiones para irse. Y River, que ya había hecho cuentas, espera que la situación se destrabe. Lo cierto es que esta novela mexicana tiene para rato. Habrá que ver si aparece un final feliz o si el sueño de Correa se esfuma como un espejismo en el desierto.