La Junta impulsa la gestión inteligente y la digitalización para una red viaria más segura y eficiente
La Junta de Castilla y León presenta un modelo de gestión de la red autonómica centrado en anticipación, seguridad y modernización, con señales inteligentes y vigilancia digital que mejoran la seguridad y la resiliencia.
En Córdoba, en el VI Congreso Andaluz de Carreteras, la Junta de #Castilla y León dejó claro que su modelo de gestión de la red de #carreteras autonómica no es una simple lista de obras, sino un sistema vivo que se adapta a los riesgos y a las necesidades de los usuarios.
El responsable de Carreteras e Infraestructuras, Jesús Puerta, explicó que la apuesta se articula en tres ideas fuerza: anticipación, seguridad y modernización, y que todo ello está sostenido por la #digitalización de la información y de los procesos.
Uno de los avances más visibles es la señalización inteligente para alertar de fauna salvaje en la calzada. Cuando la fauna cruza, el sistema avisa a los conductores y a los gestores, reduciendo el riesgo de accidentes. Desde que se implementó, se ha logrado una caída del 22% en los siniestros vinculados a la fauna, una cifra que los responsables interpretan como prueba de que la #tecnología puede y debe acompañar a la carretera.
Pero la innovación no se queda allí: hay también sistemas de monitorización para la vialidad invernal, con sensores y estaciones meteorológicas distribuidas a lo largo de la red que permiten planificar actuaciones de conservación de forma más eficiente y segura.
En Castilla y León se gestionan más de 11.500 kilómetros de carreteras con este enfoque digital. La idea es que toda la información relevante esté disponible en tiempo real para ajustar inversiones, priorizar arreglos y reducir tiempos de respuesta ante incidencias.
Este modelo facilita decisiones rápidas y fundamentadas, en un territorio amplio y disperso donde las comunicaciones pueden variar de una comarca a otra.
A la par, se están probando cruces inteligentes y sistemas de detección de #ciclistas para que la convivencia entre coches, motos, bicicletas y peatones sea más fluida y segura.
En lo económico, la Junta mantiene una política sólida de #inversión centrada en la conservación y el mantenimiento. En los últimos años se ha avanzado mucho en gastar los recursos donde más repercuten en la seguridad y la eficiencia; prácticamente se ha completado la ejecución de las inversiones previstas, y la atención se está desplazando a reforzar el estado de la red existente para que dure más tiempo y requiera menos parones por arreglos urgentes.
Reducir las diferencias entre zonas y ofrecer un servicio público de calidad a quienes viven en áreas rurales y dependen de las carreteras para trabajar
El objetivo a medio plazo es conectar mejor el territorio, reducir las diferencias entre zonas y ofrecer un servicio público de calidad a quienes viven en áreas rurales y dependen de las carreteras para trabajar, estudiar o abastecerse.
Históricamente, la gestión de infraestructuras viarias en Castilla y León ha vivido varias etapas. A lo largo de las décadas, la comunidad ha ido acumulando experiencia en conservación, planificación y ejecución de obras, alimentándose de avances técnicos y de una mayor profesionalización de los equipos.
En los años más recientes, la digitalización y las soluciones inteligentes han dejado de ser añadidos para convertirse en piezas centrales del modelo de gestión, algo que, dicen, ha permitido responder con mayor agilidad a circunstancias diferentes en zonas urbanas y rurales.
Este cambio forma parte de un esfuerzo más amplio en España para dotar a las comunidades de herramientas modernas que garanticen seguridad y conectividad sin disparar el gasto público.
En definitiva, la Junta presenta un marco de gestión que coloca al ciudadano en el centro de las políticas públicas, apuesta por la innovación como motor de seguridad y eficiencia, y quiere que las carreteras sean infraestructuras que sepan leer el entorno, avisar al conductor y apoyar un traslado más cómodo y seguro.
Para los responsables, este es el camino correcto para que Castilla y León siga avanzando hacia una red de carreteras más segura y fiable, capaz de afrontar desafíos actuales y futuros sin perder de vista la responsabilidad de gastar bien el dinero de todos.
A modo de contexto, la experiencia de digitalización en España ha ganado terreno en los últimos años, con administraciones que apuestan por combinar conservación, conectividad y tecnología para mejorar la movilidad y la seguridad vial.
Este enfoque, que ya se ha mostrado útil en distintas comunidades, pretende convertir las carreteras en plataformas dinámicas que proporcionen datos útiles a conductores, gestores y a la propia toma de decisiones políticas.
El resultado esperado es claro: menos accidentes, menos interrupciones y una red que responda con rapidez a las condiciones cambiantes del terreno y del clima, manteniendo siempre un ojo puesto en la eficiencia del gasto público y en la calidad del servicio para los ciudadanos.