Castilla y León se consolida como referente en la atención a mayores con una residencia de vanguardia en Zamora
La Junta de Castilla y León presenta una nueva residencia para mayores en Zamora, con 192 plazas y una financiación pública elevada, reforzando el liderazgo regional en cuidados. El proyecto, con una inversión de 26,2 millones de euros, apuesta por un modelo de unidades de convivencia y sostenibilidad.
Durante la visita a las instalaciones que serán la futura residencia de Zamora, la vicepresidenta de la Junta y consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, destacó el modelo de atención que, según el Ejecutivo regional, ha convertido a #Castilla y León en una referencia en la materia.
El proyecto, que se desarrollará en dos edificios independientes de tres plantas cada uno, concentrará 192 plazas repartidas en 12 unidades de convivencia.
Cada unidad contará con 16 plazas y un diseño orientado a la autonomía de las personas mayores, con habitaciones dobles para parejas o convivencias, y el resto de estancias en formato individual.
Además, la residencia incluirá una zona de #cuidados de enfermería con hasta ocho camas y una unidad de día de 16 plazas, conectada a servicios como terapia ocupacional, fisioterapia y comedor.
El objetivo declarado es convertir el centro en una continuidad de la vida cotidiana en el hogar, facilitando un entorno seguro, cómodo y plenamente accesible para todos los residentes.
El informe más reciente, elaborado por la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales, sitúa a Castilla y León por delante del resto de comunidades en tres criterios clave: número de plazas, cobertura y financiación pública.
La Comunidad supera la exigencia de cinco plazas por cada 100 personas #mayores de 65 años en 16.712 plazas, y el porcentaje de plazas residenciales financiadas públicamente es del 79,9 %. A nivel nacional, la media de financiación pública se sitúa en torno al 71,1 %. El estudio también alerta de un déficit nacional de 96.916 plazas para alcanzar esa ratio, mientras Castilla y León mantiene una cobertura prácticamente total entre sus prestaciones para mayores y dependientes.
En el acumulado de plazas residenciales en la Comunidad se contabilizan 49.430, 109 más que el año anterior, datos que el informe ubica en el inicio de 2025.
El proyecto de #Zamora también ha destacado por su enfoque en la sostenibilidad y la tecnología. La Junta ha reservado una inversión de 26,2 millones de euros para la construcción y equipamiento de un centro que se estructura en dos edificios y que integrará dos áreas de jardines, una zona de acceso público y otra exclusiva para residentes.
El centro se organiza en unidades de convivencia de 16 plazas cada una, distribuidas para favorecer la vida en comunidad y la autonomía. En cuanto al equipamiento, el mobiliario y las instalaciones se han planificado para maximizar la seguridad y la dignidad de las personas mayores: camas articuladas con sistemas de seguridad, medidas anti caídas y un diseño que reduce las dependencias de sujeción.
Además, se ha incorporado tecnología que evita la necesidad de sujetadores y facilita la atención médica a través de un sistema de elevación vertical por columnas y un control remoto.
Las instalaciones cuentan con zonas de servicio compartidas y estancias de uso común que pretenden reforzar la socialización y la participación de los residentes en actividades diarias, terapias y talleres.
La infraestructura contempla dos edificios independientes de tres plantas, con dos unidades de convivencia por planta, lo que facilita la distribución de personas en grupos reducidos y la atención personalizada.
Cada planta alberga dos unidades de convivencia de 16 plazas cada una, y la configuración facilita un servicio continuo y flexible para cubrir necesidades de descanso, cuidados y recreo.
Adicionalmente, la planta baja incorpora una zona de enfermería y un centro de día, cuyo acceso es independiente pero conectado a todos los servicios del complejo, de forma que se garantice la coordinación entre el cuidado diurno y el cuidado residencial.
En consonancia con las pautas de la nueva Ley de Atención Residencial que promueven entornos más seguros y menos invasivos para las personas mayores
En cuanto a la eficiencia energética, el diseño incorpora criterios de sostenibilidad: iluminación natural, climatización eficiente y recurrencia a fuentes renovables para reducir la demanda energética y la huella ambiental, en consonancia con las pautas de la nueva Ley de Atención Residencial que promueven entornos más seguros y menos invasivos para las personas mayores.
Equipamiento En cuanto al equipamiento, la Junta ha invertido 2.115.105 euros para adquirir todo el mobiliario que precisa el edificio para su correcto funcionamiento: camas articuladas, mesillas, cómodas, mesas, butacas y sillones orejeros para las habitaciones de los residentes; también se dispone del equipamiento correspondiente para las salas de uso común.
Tal y como se ha mencionado, el centro zamorano se estructura en unidades de convivencia para 16 plazas cada una, espacios que buscan ser equiparables a un hogar particular en cuanto a comodidad, ambiente y confort, sin perder de vista la seguridad, la higiene y la versatilidad del mobiliario en los espacios compartidos como el salón, donde se realizarán actividades diarias elementales como comer o socializar.
Más del 10 % de las plazas contará con camas de cotna cero, una solución tecnológica que garantiza la seguridad de las personas mayores sin necesidad de sujeciones y que facilita los cuidados a los profesionales.
Cuenta con un sistema de elevación vertical por columnas, tiene el somier articulado y funciona mediante cuatro motores. A través de un mando conectado por cable, se pueden bajar o elevar o solicitar atención médica. La estructura es plenamente segura: tiene sistema de frenado para las ruedas y, además, lleva instaladas cuatro protecciones que rodean la cama, fundamentales para evitar las sujeciones.
Aunque de aluminio, están revestidas con madera maciza en su parte superior y son regulables, ya que pueden colocarse a tres niveles distintos de altura.
Supuestamente, este diseño de #residencias podría inspirar futuras inversiones y reformas en otros territorios, al combinar confort, seguridad y servicios integrados en un único complejo.
Presuntamente, la experiencia de Castilla y León en este tipo de iniciativas ha contribuido a consolidar un marco de referencia para la gestión de cuidados de larga duración, con un énfasis especial en la cobertura pública y en la mejora de la calidad de vida de las personas mayores.
En el plano histórico, la comunidad ha venido priorizando la ampliación de la red de centros residenciales y la modernización de sus instalaciones desde principios de la década pasada, buscando adaptar la infraestructura a las necesidades demográficas actuales y futuras.
En ese sentido, la nueva residencia de Zamora representa, según analistas y observadores, una manifestación tangible de esa trayectoria, que ha ido un paso más allá al incorporar conceptos de economía circular, eficiencia energética y diseño centrado en la persona.
La filosofía de la Junta es que este centro residencial no sea solo un lugar para vivir, sino una continuidad de la vida cotidiana y de las rutinas que hacen posible una calidad de vida estable en la tercera edad.
Todas las entradas y accesos serán completamente adaptables, y se prevén dos áreas ajardinadas diferenciadas para uso público y exclusivo de los residentes.
En conjunto, la iniciativa refuerza el compromiso de Castilla y León con un modelo de atención a la dependencia que aspira a ser más humano, más eficiente y más sostenible.