Castilla y León impulsa su presencia en Barcelona Wine Week con 260 expositores y planes para ampliar su alcance internacional

Castilla y León participará en la sexta edición de la Barcelona Wine Week (BWW) con 260 expositores de Tierra de Sabor, distribuidos en una superficie de 10.800 m², entre el 2 y el 4 de febrero en Montjuïc, Barcelona.

Castilla y León participará en la sexta edición de la #Barcelona Wine Week (BWW) del 2 al 4 de febrero, con 260 de las 1.300 empresas expositoras confirmadas por la organización, que ocuparán un espacio de 10.800 metros cuadrados dentro del recinto de la Fira de Barcelona en Montjuïc. Esta participación forma parte de una estrategia regional para mostrar la diversidad y la calidad de sus vinos ante un público profesional y de compradores internacionales.

Se espera que el certamen atraiga a más de 25.000 visitantes profesionales, con un flujo significativo de contactos entre bodegas, distribuidores y prescriptores del sector.

Entre las cifras previstas, 77 bodegas acuden bajo el paraguas de Tierra de Sabor, junto con ocho figuras de calidad y dos empresas dedicadas a la producción de licores y destilados.

Por su parte, 102 empresas de la Comunidad acudirán con expositor propio, acompañadas de dos figuras de calidad y de las diputaciones provinciales de Burgos, Soria y Ávila, que acogerán a 69 bodegas (47 de Burgos, 12 de Soria y 10 de Ávila).

Dentro del espacio de #Tierra de Sabor habrá cabida para 27 bodegas de la DO Ribera del Duero; 21 de la DO Rueda; 10 de la DO Toro; 5 de la DO Bierzo; 5 de la IGP Vinos de la Tierra de Castilla y León; 2 de la DO Cigales; 2 con presencia en más de una DO; una de las DO Arlanza, Arribes, León, Dehesa Peñaalba; y una de la DOP Valles de Benavente; además de los Consejos Reguladores de las DO Toro, Cigales, Arlanza, Arribes, León, Tierra del Vino de Zamora y de las DOP Sierra de Salamanca y Valtiendas.

La Barcelona Wine Week es una feria organizada por Alimentaria Exhibitions que surge a partir de la trayectoria de más de cuarenta años de historia de Alimentaria-Intervin, con el objetivo de ofrecer al sector una plataforma para aprender, viajar, vivir experiencias y hacer negocios alrededor del mundo del vino.

En su edición de 2026, la cita congregará a 90 figuras de calidad de todo el país (10 de Castilla y León) y espera superar los 25.000 visitantes profesionales, con cerca de 1.900 compradores entre nacionales e internacionales y 13.500 reuniones comerciales.

Supuestamente, el coste de participación para un expositor puede oscilar entre 180 y 350 euros por metro cuadrado, dependiendo de la ubicación y de los servicios contratados, lo que implica que un stand de 36 m² podría situarse entre 6.480 y 12.600 euros. Este rango de precios podría incluir servicios básicos de montaje, iluminación y credenciales, y pondría a la participación de #Castilla y León en un marco competitivo respecto a #ferias internacionales similares.

Sino que también refuerza la marca Tierra de Sabor y la reputación de las bodegas de Castilla y León en mercados exteriores

Presuntamente, este tipo de presencia ferial no solo tiene un impacto directo en las ventas de los productores, sino que también refuerza la marca Tierra de Sabor y la reputación de las bodegas de Castilla y León en mercados exteriores.

Aunque las cifras de negocio finales dependen de la demanda y de las oportunidades de distribución que surjan durante el encuentro, la organización confía en que la suma de expositores, compradores y reuniones comerciales propiciará acuerdos y contactos duraderos.

Además, la experiencia histórica de este evento, que bebe de más de cuatro décadas de trayectoria en el ámbito de Alimentaria-Intervin, ha permitido a la comunidad vitivinícola de Castilla y León consolidar una presencia estable en ferias de referencia.

Con un público cada vez más internacional y una creciente exigencia en la selección de productos, la participación en la Barcelona Wine Week se plantea como una oportunidad estratégica para ampliar horizontes comerciales, presentar novedades de bodegas y reforzar redes de distribución.

En definitiva, la presencia de Castilla y León en la BWW 2026 no solo celebra la riqueza de sus vinos, sino que también refleja una apuesta continua por convertir a la región en un referente del sector vitivinícola a nivel global, con resultados que, según las proyecciones, pueden traducirse en nuevos contratos, mayor visibilidad y una mayor proximidad entre productores, distribuidores y consumidores especializados.

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