Macri honra a las víctimas del Holocausto en la Plaza de la Shoá y refuerza su compromiso con los derechos humanos
El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires encabezó un homenaje a las víctimas del Holocausto en la Plaza de la Shoá, destacando la memoria como guía para defender la convivencia, la libertad religiosa y los derechos humanos.
En la tarde del jueves 29 de enero de 2026, la #Plaza de la Shoá de #Buenos Aires se convirtió en escenario de un homenaje organizado por el Gobierno de la Ciudad para recordar a las víctimas del Holocausto.
El Jefe de Gobierno, Jorge Macri, presidió el acto, que reunió a autoridades, representantes de la comunidad judía y a responsables de instituciones culturales vinculadas a la #memoria histórica.
El objetivo fue rendir tributo a las millones de personas asesinadas y reforzar el compromiso público con la defensa de los #derechos humanos y la convivencia social.
En su intervención, Macri señaló que la memoria de lo ocurrido no debe entenderse como una simple crónica, sino como una responsabilidad colectiva: conservar la memoria es una forma de proteger la diversidad y de vigilar que la discriminación no encuentre terreno fértil en la vida cotidiana de la ciudad.
La idea subyacente fue clara: recordar para evitar que el odio vuelva a repetirse en cualquier formato o escenario público.
Entre las voces que participaron del acto se subrayó que el #Holocausto no fue sólo una tragedia que afectó a millones, sino una herida profunda en la historia de la humanidad.
Esta reflexión sirvió para enfatizar la necesidad de educar a las nuevas generaciones sobre las consecuencias del odio y la intolerancia, y para promover una ciudadanía que condene cualquier manifestación de antisemitismo o discriminación.
Durante la #conmemoración se llevó a cabo un encendido de velas frente a la Plaza de la Shoá
Durante la conmemoración se llevó a cabo un encendido de velas frente a la Plaza de la Shoá, un gesto simbólico que invitó a la reflexión individual y colectiva.
En ese marco, se reiteró el compromiso de la Ciudad con la defensa de los derechos humanos, la convivencia y la libertad religiosa, cultural y política, recordando especialmente que la memoria de Auschwitz, liberado en 1945, debe guiar la acción cotidiana para prevenir cualquier repetición de la violencia.
El cierre del acto incluyó un momento de silencio y la proyección de mensajes de paz, en un ambiente de solemnidad que buscó unir a la comunidad frente a las amenazas del odio y la xenofobia.
Paralelamente, se recordó que el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto se celebra cada año el 27 de enero, fecha elegida para recordar la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau.
En Buenos Aires, este tipo de actos refuerzan el compromiso de la ciudad con la diversidad y con las libertades fundamentales, y destacan la memoria histórica como una herramienta eficaz para evitar que la historia vuelva a repetirse.
La ceremonia dejó claro que, para la ciudad, la memoria no es solo un recuerdo, sino un pacto activo con la dignidad de todas las personas y con la defensa de una sociedad más justa.