La ciudad devuelve un inmueble usurpado en San Telmo tras décadas de lucha

La ciudad devuelve un inmueble usurpado en San Telmo tras décadas de lucha

La Ciudad de Buenos Aires restituyó un edificio de la Asociación Ortodoxa Rusa en San Telmo a sus propietarios, tras años de reclamaciones. El inmueble, de dos plantas y con más de diez habitaciones, fue identificado como la propiedad número 552 devuelta a sus dueños.

En la mañana del martes 6 de enero de 2026, la Ciudad de #Buenos Aires llevó a cabo la desocupación de un inmueble ubicado en Carlos Calvo 538, San Telmo, que llevaba años bajo ocupación.

El edificio, de dos plantas y con un local comercial, cuenta con más de diez habitaciones y fue reconocido como la propiedad nº 552 que finalmente volvió a manos de sus legítimos dueños.

Efectivos de la Policía de la Ciudad encabezaron el procedimiento, acompañados por personal del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana y por equipos de emergencias, tal como indica el avance de las políticas de orden público impulsadas por la administración.

La devolución se enmarca dentro de una estrategia municipal orientada a reforzar el respeto por la propiedad privada y a brindar tranquilidad a los vecinos de la zona.

En ese sentido, la gestión actual resalta la importancia de restituir inmuebles que habían sido ocupados de forma irregular y que, según las autoridades, formaban parte de un proceso de ocupación que se extendía a lo largo de varias décadas.

Presuntamente, tras la disolución de la Unión Soviética, la propiedad alojó ocupantes durante un período prolongado. Con el paso del tiempo, parte de las habitaciones quedó ocupada de forma irregular y, en algunos tramos, se habría utilizado la planta baja para actividades que no estaban autorizadas.

En este punto, una asamblea barrial vinculada con el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) habría desempeñado un papel en el desarrollo de la ocupación, según lo relatan fuentes cercanas a la investigación.

Estas afirmaciones, que aún están en revisión, forman parte de los elementos que rodearon el conflicto por la propiedad.

El sacerdote Alejandro Iwaszewicz, de la Iglesia Ortodoxa Rusa, indicó que la propiedad estaba ocupada desde hacía muchos años y que, cuando se produjo la toma, se comenzaron a romper cerraduras y a ingresar más personas, con prácticas de venta y alquiler que se habrían intensificado a lo largo del tiempo.

En declaraciones de la administración, estas afirmaciones buscan ilustrar la complejidad de la situación y el daño generado a los propietarios identificados.

Algunas voces oficiales han subrayado que devolver la propiedad privada es

Algunas voces oficiales han subrayado que devolver la propiedad privada es, en cierto modo, reconocer el esfuerzo de quienes trabajan de forma legal y ordenada para sus propios proyectos.

La ciudad remarcó que, durante la actual gestión, ha logrado restituir bienes cuyo valor total supera el equivalente a más de 184 millones de euros, como parte de una línea de acción orientada a ordenar el uso del suelo y a cuidar los derechos de los dueños legítimos.

Este movimiento se inscribe en un conjunto de acciones que la administración describe como necesarias para garantizar la seguridad y la convivencia ciudadana en la capital.

Más allá de este caso, la gestión ha llevado a cabo una batería de actuaciones para mejorar el entorno urbano: durante poco más de dos años se han recuperado numerosos inmuebles, entre ellos edificios emblemáticos en distintos barrios, y se han intensificado las medidas para frenar la venta irregular de bienes y la proliferación de actividades ilícitas.

En ese marco, se realizaron 13 megaoperativos contra miles de manteros en zonas clave como Once, Flores, Parque Centenario, Constitución, Chacarita, y otros barrios, con el objetivo de reforzar el orden y la seguridad en la ciudad.

En definitiva, la operación de #San Telmo se presenta como parte de un esfuerzo más amplio para devolver la dignidad a los propietarios y garantizar que las leyes de propiedad privada se apliquen de modo efectivo.

Supuestamente, el desenlace de este proceso envía un mensaje claro sobre la voluntad de la ciudad de proteger derechos y devolver la funcionalidad a espacios urbanos que estaban fuera de uso legítimo.

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