València impulsa un plan maestro de seguridad vial para reducir a la mitad la siniestralidad hacia 2030

València presenta un plan director de seguridad vial y una nueva operativa de la Policía Local para frenar los siniestros graves y las muertes, con medidas que conectan movilidad, educación vial y tecnología.

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Este ambicioso paquete, conocido internamente como Plan Vector, fue presentado hoy en la Mesa de Mobilitat por las concejalías de #Policía Local y Movilidad, con la participación del regidor de Movilidad y Seguridad Ciudadana, Jesús Carbonell, quien subrayó que la propuesta se apoya en un análisis de datos y en la necesidad de respuestas más operativas ante la creciente #movilidad urbana.

Entre las medidas previstas se encuentra la mejora de las paradas de transporte público, la creación de entornos escolares seguros, la ejecución de nuevos pasos de peatones semaforizados y la instalación de avisadores acústicos y descomptadores de tiempo en cruces clave.

En paralelo, se plantea la eliminación progresiva de la fase ámbar intermitente en intersecciones para reducir los siniestros en los que participan patinetes (VMP) o bicicletas cuando la luz se mantiene en ámbar.

La planificación también contempla la puesta en marcha de una unidad de Policía Local que patrullará los carriles bici con patinetes eléctricos (VMP), así como la ampliación de la red de carriles bici segregados y el traslado a la calzada de tramos que actualmente discurren por la acera, con el objetivo de ganar seguridad para peatones y usuarios vulnerables.

Además, se incorporarán dos vehículos con lector de matrículas para emitir denuncias automatizadas por ocupación del carril EMT/TAXI y se incrementarán los controles de velocidad con cuatro cinemómetros estáticos de cabina (radar) que rotarán entre las 10 cabinas existentes y otros cuatro cinemómetros estáticos en vehículos policiales.

Destaca también el refuerzo de campañas para vigilar el consumo de sustancias y alcohol, la ITV y el SOA de los vehículos, las distracciones al volante y el uso de móviles y auriculares, el estacionamiento indebido y la circulación en zonas peatonales.

Presuntamente, estas medidas se completarían con nuevas herramientas de gestión de espacio público y una mayor presencia policial en eventos y entornos de alto tráfico, lo que podría estimarse como una apuesta integral para la reducción de riesgos.

La estrategia también prevé la creación de un Departament d'Anàlisi Viària para identificar zonas de alta siniestralidad y proponer mejoras en la señalización, la visibilidad y la accesibilidad, en coordinación con el servicio de movilidad y las áreas de urbanismo.

A corto plazo, se contempla estudiar la eliminación progresiva de la fase ámbar intermitente y analizar las interacciones entre peatones y usuarios de carriles bici para optimizar la coexistencia de todos los modos de movilidad.

La Policía Local ha observado una tendencia al alza en los indicadores de siniestralidad

En la Soto de la ciudad, la evolución de la sinistralidad en los últimos años ha acaparado atención. Entre 2019 y 2025, la Policía Local ha observado una tendencia al alza en los indicadores de siniestralidad, fenómeno que se ha vinculado al crecimiento global de la movilidad y al aumento de la circulación de vehículos de movilidad personal (VMP).

En 2025, la llegada de millones de desplazamientos ha coincidido con una reorganización de la recopilación de datos que ha elevado las cifras de lesiones graves en ciertos años, sin que ello implique necesariamente un empeoramiento de la seguridad, sino una mayor precisión en la clasificación de las lesiones conforme a criterios nacionales.

A nivel de usuarios, el año 2025 mostró una distribución en la que las motocicletas y los peatones siguen marcando las cifras más elevadas de siniestralidad grave entre los diferentes actores viales.

Se observa un peso significativo de los #VMP en la mortalidad: aproximadamente un 23% de las víctimas mortales y un 15% de los lesionados graves estaban relacionados con este tipo de vehículo.

El informe también señala que las bicicletas siguen presentando casos de colisiones y caídas, y que la interacción entre distintos modos de movilidad, incluido el uso compartido de la vía, es un factor recurrente.

En cuanto a los datos de tráfico, se han registrado crecimientos en la movilidad motorizada y la demanda de transporte público, con indicadores que apuntan a un mayor uso de #EMT y Metrovalencia en años recientes.

Este contexto ha motivado que el ayuntamiento subraye la necesidad de invertir en infraestructuras y señalización para acompañar un incremento de usuarios en distintos modos de desplazamiento.

Presupuestariamente, las autoridades destacan que la puesta en marcha del #Plan Vector y las medidas de seguridad son compatibles con la inversión existente para el transporte urbano, incluyendo el Plan Director de EMT 2025-2030, que ya contempla una inversión en el marco de 172 millones de euros, y el desarrollo del Distribución Urbana de Mercaderies, en diálogo con el sector comercial y logístico.

La presentación fue acompañada por un análisis que subraya que las metas intermedias para 2026, 2027 y 2029 contemplan reducciones del 20%, 30% y 40%, respectivamente, en los sinistros con heridos graves y muertos respecto a los valores de referencia.

En palabras del edil Carbonell, “las medidas buscan responder a los nuevos desafíos de la ciudad y a la expansión de la movilidad, con la convicción de que este plan sienta las bases para una #seguridad vial más sólida”.

Supuestamente, si la implementación se mantiene acorde a lo previsto, la ciudad podría ver cambios sustanciales en la convivencia entre peatones, ciclistas y vehículos motorizados, con beneficios que se harían visibles en los próximos años.