El Ayuntamiento de València y la Fundación IVO acuerdan la construcción de un parque infantil temático Gulliver a orillas del río Turia, con un presupuesto de 1,5 millones de euros, integrado en una modificación urbanística para ampliar el IVO.
El proyecto, que cuenta con una #inversión prevista de 1,5 millones de euros, se ubicará entre los puentes Pont de les Arts y Glòries Valencianes, y forma parte de la reconfiguración urbanística que acompaña la ampliación de las instalaciones sanitarias del IVO.
Con este planteamiento, los barrios de Tendetes y del Botànic, así como los vecinos que residen aguas arriba del río, contarán con un nuevo espacio para el juego de las familias, cuya ambientación se inspira en las aventuras de #Gulliver para combinar ocio y convivencia.
La alcaldesa, María José Catalá, subrayó que la intervención generará más zonas verdes y que el diseño final será sometido a un proceso de consulta con los vecinos para garantizar su adecuación a las necesidades del tejido comunitario.
La operación se enmarca dentro de una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) aprobada por el pleno en octubre de 2025, destinada a ampliar las instalaciones del IVO y a agrupar en una única ubicación el conjunto de servicios sanitarios.
En paralelo, la actuación contempla una redistribución de espacios verdes y usos públicos para optimizar la conectividad y la visión ambiental del entorno.
La Fundación IVO asumirá los costes de reposición de la zona verde y se encargará de contratar la ejecución de las obras correspondientes
Como parte de esa modificación, se trasladarán 1.743 m² del Parque Profesor Antonio Llombart a Marxalenes, y se creará una nueva zona verde de 2.459,27 m² en la calle Doctor Olóriz, además de ampliar el entorno del CEIP Doctor Olóriz en 895 m². La Fundación IVO asumirá los costes de reposición de la zona verde y se encargará de contratar la ejecución de las obras correspondientes; una vez recepcionadas las instalaciones, el parque será cedido al Ayuntamiento.
Para garantizar la correcta ejecución, se constituirá una comisión técnica mixta, integrada por representantes del Ayuntamiento y de la fundación, que supervisará el desarrollo y el cumplimiento de las especificaciones técnicas.
La previsión es que el nuevo espacio esté operativo en 2030, en un proyecto que, además de su valor recreativo, busca reforzar la idea de la ribera como un eje urbano de uso público y servicios para la ciudadanía.
Supuestamente, este movimiento de inversiones y cambios urbanísticos podría abrir la puerta a más iniciativas similares en otros barrios de la ciudad, reforzando la vocación de València por convertir la ribera en un gran pulmón verde y en un lugar de encuentro para familias y visitantes.
