València blinda la vivienda y frena los pisos turísticos: tres candados que limitan el uso turístico en edificios residenciales

La Comisión de Urbanismo aprueba una normativa que protege el uso residencial en la gran mayoría de las viviendas y restringe la actividad turística en edificios habitados, con una moratoria que ya llega a su fin y medidas para revertir alquileres ilegales.

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La norma, que modifica las Normas Urbanísticas del PGOU, va camino de ser aprobada definitivamente por el Pleno Municipal en la sesión de marzo. Con su entrada en vigor, se pone fin a casi dos años de moratoria para conceder licencias turísticas que estuvo vigente desde mayo de 2024.\n\nEl concejal de Urbanismo, Juan Giner, lo dejó claro: “Si no hubiéramos actuado a tiempo con la moratoria, muchos comercios y hogares de nuestra ciudad habrían acabado convirtiéndose en pisos turísticos.

Gracias a la nueva ordenación urbanística, garantizamos el uso residencial del 98 % de las viviendas y protegemos el comercio de proximidad en todos los barrios”.

En pocas palabras, la ciudad quiere preservar la #vivienda como prioridad y evitar que el turismo se lleve por delante la vida cotidiana de los barrios.\n\nLa #normativa introduce tres candados administrativos que actúan de forma acumulativa. El primero fija un tope del 8 % del total de plazas turísticas respecto a la población empadronada en cada barrio o distrito. El segundo limita a un máximo del 2 % las viviendas de cada barrio o distrito que pueden destinarse a uso turístico. El tercero protege el comercio local: nunca más de un 15 % de los locales en planta baja de cada manzana puede emplearse con fines turísticos. Si se superara cualquiera de estos umbrales, la creación de nuevas viviendas turísticas queda automática y definitivamente bloqueada. En la práctica, esto convierte la regulación en una de las más restrictivas de España para pisos turísticos, subraya Giner. Además, los tres candados operan de forma superpuesta, de modo que basta con que se active uno para bloquear la zona entera.\n\nUna de las patas centrales de la norma es la reversión de apartamentos turísticos que carecen de título habilitante municipal. Una vez entre en vigor, se abre un plazo de un año para facilitar la vuelta de esas viviendas a uso residencial, evitando así un vacío legal donde algunas viviendas quedan entre limbos.\n\nLa nueva regulación también incluye un plan de inspecciones específico para perseguir conductas ilegales y la creación del Censo Municipal de Alojamientos Turísticos (CATAV).

Por si fuera poco, la Comisión aprobó la continuación de otras medidas: la suspensión temporal de licencias ya decretada en mayo de 2024 y un incremento notable en la actividad de inspección durante esta legislatura, pasando de una media de 71 expedientes anuales con el gobierno anterior a 449 con el actual.

Estas cifras, difundidas por Giner, ilustran el giro en la gestión frente a los pisos turísticos ilegales.\n\nLa sesión también dio luz verde a dos decisiones urbanísticas en La Torre y el Hospital Casa de la Salud. En La Torre, se aprueba una modificación puntual del Plan Especial para permitir aparcamientos en altura en esa pedanía al sur de la ciudad, con el objetivo de reducir riesgos ante inundaciones, especialmente tras la dana que afectó a la ciudad el 29 de octubre de 2024.

La ampliación del hospital privado Casa de la Salud mediante la modificación puntual del #PGOU necesaria para ampliar sus instalaciones

En paralelo, se aprobó, de forma unánime, la ampliación del hospital privado Casa de la Salud mediante la modificación puntual del PGOU necesaria para ampliar sus instalaciones; la medida deberá ser ratificada por el Pleno.\n\nEl acuerdo cuenta con el respaldo de los grupos del gobierno municipal, PP y Vox, mientras que PSPV-PSOE y Compromís se han mostrado contrarios a la propuesta.

A la vista de los datos y las proyecciones, la intención es clara: proteger a la gente que vive en València, preservar el comercio de barrio y evitar que el turismo desbocado acabe definiendo la ciudad.

A modo de contexto histórico, vale recordar que la ciudad ha vivido tensiones entre crecimiento turístico y necesidad de vivienda asequible desde hace años.

La moratoria de 2024 fue un intento de ganar tiempo para trazar un marco regulador que ahora llega respaldado por una batería de controles que, según sus defensores, evitan el peor escenario: que tu vecindario se convierta en un hotel disfrazado de edificio residencial.\n\nEn definitiva, València da un paso serio para reconciliar el derecho a una vivienda digna con la actividad turística, sin que ello signifique cerrar la puerta al turismo, sino encauzarlo para que aporte economía sin quebrar la vida diaria de los barrios.