Medea, la ópera encargada, llega al Palau de la Música: Sánchez-Verdú lidera una noche que mezcla historia y vanguardia

El Palau de la Música de València estrena Medea, una ópera encargada al compositor José María Sánchez-Verdú para la temporada 2025/26, con un reparto destacado y una propuesta que mezcla tradición y renovación. La función es el 15 de mayo a las 19.30 en la Sala Iturbi, tras un preludio Beethoveniano.

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València se prepara para una cita importante en el mundo de la música clásica. Este viernes 15 de mayo, a las 19.30 horas, el #Palau de la Música de València estrenará Medea, una ópera monodramática encargada por el propio auditorio al compositor José María Sánchez-Verdú, quien este año ejerce de compositor residente en la temporada 2025/26.

La función tendrá lugar en la Sala Iturbi y, como preludio, el público escuchará la Sinfonía n.º 1 en do mayor, op. 21, de Ludwig van Beethoven. Es una apuesta de peso para la temporada, que combina tradición y creación contemporánea en un mismo escenario.

El equipo directivo del Palau ha subrayado que #Medea no es solo una obra; es una muestra del compromiso de la casa con la creación actual y con el desarrollo de nuevos lenguajes musicales.

El director gerente, Vicente Llimerá, ha destacado que la residencia de Sánchez-Verdú ha rendido ya frutos notables, con estrenos previos como Mural y Paraíso cerrado en los primeros conciertos de la temporada, y que este proyecto refuerza la idea de que el Palau se sitúa a la vanguardia sin perder de vista su tradición.

La subdirectora de Música, Nieves Pascual, también remarcó el esfuerzo de trabajar de forma cercana con jóvenes compositores de conservatorios valencianos, una línea de acción que se mantiene más allá del estreno.

La figura de Sánchez-Verdú en residencia marca un hito: es, en España, una apuesta relativamente singular que vincula la creación contemporánea con una orquesta de referencia.

Para el compositor, Medea es un proyecto que encara la tragedia griega desde una mirada contemporánea, tomando como base un poemario actualizado de Chantal Maillard, publicado en 2020.

En palabras del propio compositor, Medea se adentra en el personaje desde la voz de una cantanta poderosa, acompañada por una orquesta que no se limita al escenario, sino que se reparte por el espacio para crear un ritual de movimiento que involucra al público.

Este enfoque espacial es una de las apuestas visuales y sonoras más destacadas del proyecto.

Ángeles Blancas, la soprano elegida para interpretar a Medea, describe el papel como una inmersión total: no se trata solo de una voz, sino de un cuerpo con el que explorar una gama amplia de emociones, desde el fuego carnal hasta la fragilidad humana.

La técnica y la exigencia de la partitura han llevado a que el montaje cuente con un recurso singular: el kárnix, un instrumento prehistórico medieval utilizado por los celtas en las batallas.

En Medea

En Medea, este instrumento lo representa Abraham Cupeiro, aportando un timbre y un color que sitúan la obra en un terreno entre lo histórico y lo contemporáneo.

El director artístico de la orquesta, Alexander Liebreich, ha expresado su satisfacción por la presencia de un compositor en residencia dentro de un marco de abonados: para él, es crucial que esta figura no esté aislada en una sala de conciertos de música contemporánea, sino integrada en el ciclo completo de la temporada.

Por su parte, Ángeles Blancas ha destacado que Medea es una propuesta que exige no solo una voz poderosa, sino una conexión profunda con el texto, con la música y con el público.

Valorar la experiencia en directo, añadir matices de interpretación y entender la relación entre el texto y la partitura son claves para entender el éxito de esta ópera.

Además del estreno, el Palau ha preparado una serie de actividades de apoyo a la obra: el jueves 14, habrá encuentros de composición con alumnado de los tres conservatorios de València y una charla previa al concierto en la que participarán Sánchez-Verdú y Paco Yáñez, crítico musical, con entrada libre para el público.

Estas iniciativas buscan que el público joven se acerque a la creación contemporánea y que los futuros músicos valencianos tengan un contacto directo con el compositor en residencia.

La ópera Medea, tal y como ha explicado Llimerá, es un ejemplo claro del compromiso del Palau con la creación contemporánea y con la cultura valenciana: una institución capaz de unir rigor artístico, tradición sin perderse en lo propio de cada época y una apertura que permite a la ciudad presumir de un talento que mira hacia el futuro sin desentenderse de su pasado.

Con este estreno, València refuerza su perfil cultural como referente de un país que sabe equilibrar historia y modernidad, y que entiende la música como una experiencia que convoca a toda la sociedad, no solo a los melómanos.

En definitiva, Medea llega al Palau para quedarse, y la ciudad ya sabe que el silencio de la sala, antes de la ovación, será tan elocuente como la partitura.