La alcaldesa de Valencia y el Comisario de Agricultura de la UE se centran en la limpieza de la Albufera tras los estragos de la Dana.

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El pasado 21 de febrero de 2025, una delegación de alto nivel se reunió en la Gola de Pujol, un punto estratégico de la Albufera de Valencia, para evaluar las labores de limpieza y recuperación del ecosistema tras los devastadores efectos de la DANA que tuvo lugar el 29 de octubre del año anterior.

En esta visita, la alcaldesa de València, María José Catalá, estuvo acompañada por el Comisario de Agricultura y Alimentación de la Unión Europea, Cristophe Hansen, el president de la Generalitat, Carlos Mazón, y el ministro de Agricultura, Luis Planas.

Durante su recorrido, la alcaldesa enfatizó la importancia de la Albufera, no solo como un paraje natural de incalculable valor, sino también como un recurso socioeconómico esencial para la región, especialmente por su producción de arroz.

Las labores de limpieza, que han requerido una inversión significativa de aproximadamente 10,4 millones de euros, se están llevando a cabo en una vasta área de 170,000 metros cuadrados, donde se prevé la extracción de alrededor de 85,000 metros cúbicos de desechos acumulados.

La DANA, que provocó severas inundaciones y daños en la infraestructura local, ha resaltado la necesidad urgente de restaurar este ecosistema, que juega un papel crucial en la mitigación de los efectos del cambio climático y la protección de las áreas circundantes.

La Albufera no solo es un hábitat para diversas especies, sino que también actúa como un regulador natural del clima.

Históricamente, la Albufera ha sido un símbolo de la cultura valenciana y su economía, y la agricultura del arroz ha sido fundamental en la vida de sus habitantes desde hace siglos.

En épocas pasadas, este ecosistema ha enfrentado desafíos, desde la industrialización que amenazó su biodiversidad hasta problemas de contaminación.

Sin embargo, la reciente colaboración entre el Ayuntamiento de Valencia y la Unión Europea busca no solo restaurar, sino también preservar este tesoro natural para las futuras generaciones.

La visita de los funcionarios europeos subraya el compromiso de la UE con la sostenibilidad y el apoyo a las regiones que sufren los efectos del cambio climático.

El Comisario Hansen, tras escuchar las inquietudes de la alcaldesa, se mostró dispuesto a colaborar en la búsqueda de soluciones que aseguren la salud y la vitalidad de la Albufera, lo que podría incluir financiamiento adicional y programas de restauración ecológica.

En resumen, la Albufera de Valencia se enfrenta a un momento crítico que no solo determinará su futuro, sino también el de la comunidad local que depende de ella.

La acción conjunta entre autoridades locales y europeas podría marcar un precedente en la gestión de recursos naturales en el contexto de desastres climáticos.