Aulai.es Aprueba tus oposiciones — Tests online, resúmenes, esquemas, audio y muchas más herramientas digitales para impulsar tu aprendizaje Empezar ahora →

EE.UU. avanza hacia el horario fijo todo el año: ¿y ahora qué pasa con Canadá?

La Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó una ley para eliminar el cambio de hora y quedarse con el horario de verano permanente. ¿Forzará esto a Canadá a hacer lo mismo? Varias provincias ya han dado el paso, pero otras esperan a su vecino del sur.

Imagen relacionada de eeuu avanza horario fijo canada

Esta semana, la Cámara de Representantes de Estados Unidos votó a favor de dejar de cambiar los relojes dos veces al año y quedarse con el #horario de verano de forma permanente.

La ley, conocida como Sunshine Protection Act, ahora pasa al Senado, donde podría encontrar obstáculos. Pero si sale adelante, la pregunta es obligada: ¿qué pasará en Canadá?

Canadá siempre ha mirado de reojo lo que hace su vecino del sur en esto de los husos horarios.

Ya en 2007, cuando #EE.UU. alargó el horario de verano varias semanas, #Canadá se sumó rápidamente. Ahora, con esta nueva movida, muchos creen que las provincias que aún cambian la hora acabarán haciendo lo mismo. El politólogo Peter Graefe, de la Universidad McMaster, opina que "algunas esperarán unos meses para ver si a los estadounidenses les surgen problemas, pero pronto se alinearán con el programa americano".

De hecho, varias provincias ya se han adelantado. Saskatchewan lleva sin cambiar la hora desde 1966. Yukón, Columbia Británica y Alberta también han abandonado la práctica en los últimos años. Los Territorios del Noroeste han anunciado que dejarán de hacerlo. Manitoba y Nunavut están estudiando sus opciones. Pero las provincias del este van más lentas: Ontario tiene una ley que dice que adoptará el horario de verano fijo solo si Quebec y Nueva York hacen lo mismo.

Quebec no se ha comprometido. Los premieres atlánticos hablaron de hacer el cambio en 2022, pero dijeron que no se moverían sin que otros tomaran la iniciativa.

¿Y qué pasa con la economía

¿Y qué pasa con la economía? Algunos temen que si Canadá y EE.UU. no sincronizan sus horarios, sectores como la automoción, que funciona con entregas just-in-time, podrían sufrir. Pero Graefe cree que esos temores son exagerados: "El software de planificación puede gestionar la diferencia horaria sin problemas". De hecho, ya ocurre con Columbia Británica y Alberta, que dejaron de cambiar la hora aunque sus estados vecinos no lo hicieran. Aun así, el experto señala que "a la comunidad empresarial canadiense no le gusta estar en un huso diferente al de EE.UU.; nos hace parecer extraños y extranjeros".

Desde el punto de vista de la salud, no todos están contentos. Rébecca Robillard, copresidenta del Consorcio Canadiense de Investigación del Sueño, advierte que el horario de verano permanente no es natural. "Es una hora artificial que se retrasa respecto al ciclo solar. Necesitamos la luz de la mañana para sincronizar nuestras funciones biológicas". Argumenta que el horario de invierno (el estándar) es más saludable para el corazón y el ritmo circadiano. Además, en el norte de Canadá, los amaneceres invernales serían aún más oscuros, lo que podría aumentar los riesgos de accidentes y problemas de salud, como derrames cerebrales.

Curiosamente, un congresista estadounidense presentó una ley alternativa, la Sunshine for Our Kids Act, que propone el horario estándar permanente (el de invierno).

Esa es la opción que los expertos en sueño prefieren para Canadá. Mientras tanto, la diputada liberal Marie-France Lalonde prometió presentar un proyecto de ley en el Parlamento para que el gobierno federal lidere conversaciones con las provincias y se establezca un horario fijo en todo el país.

El debate no es nuevo: el #cambio de hora se instauró en muchos países durante la Primera Guerra Mundial para ahorrar energía, pero hoy su utilidad se cuestiona.

En Canadá, la decisión final podría depender de lo que haga EE.UU. y de cómo se equilibren los intereses económicos con la #salud pública. Por ahora, el reloj sigue corriendo.