La Concejalía de Barrios detalla a la Asociación de Vecinos La Amistad las actuaciones previstas sobre un solar municipal cercano a Pérez del Molino, La Amistad y Los chalés de la tierruca, con demolición, limpieza y un proceso participativo.
La concejala de Barrios, Lorena Gutiérrez, ha visitado hoy la zona acompañada por Adolfo Vázquez, presidente de la Asociación de Vecinos La Amistad, para ponerse al día de la situación real y trasladar de primera mano las actuaciones que tiene planeadas el Ayuntamiento en un solar municipal situado alrededor de las calles Pérez del Molino, La Amistad y la zona conocida como Los chalés de la tierruca.
Según explicó la edil, el plan municipal pasa por una #demolición controlada de las edificaciones presentes en esa parcela y por iniciar tareas de limpieza de vegetación acumulada para ganar #seguridad y mejorar la imagen del entorno.
La demolición se realizará según la disponibilidad de recursos y con todas las garantías de seguridad para los vecinos.
Además, se planteó estudiar la posibilidad de usar esa superficie como extensión del barrio, un espacio para usos cívicos, zonas verdes o equipamientos, y se abrirá un proceso de análisis conjunto para valorar opciones que mejor respondan a las necesidades de los residentes.
Gutiérrez señaló que la acción urbanística refuerza el compromiso del Ayuntamiento con la mejora de los espacios urbanos y con la colaboración directa con la gente de la zona para decidir qué hacer con aquello que es de todos.
El solar, de titularidad municipal, podrá entenderse como una oportunidad para ganar seguridad, iluminación y una mejor estética en un enclave que durante años ha estado a la vista de todos.
Los vecinos y la junta directiva de la Asociación de Vecinos La Amistad valoraron la visita como un paso claro hacia la transparencia y la participación.
A la vez que mejoren el aspecto y la seguridad de la zona
Adolfo Vázquez dijo que la gente quiere saber qué se va a hacer y recordó la importancia de un proceso donde las opciones evaluadas no perjudiquen la convivencia, a la vez que mejoren el aspecto y la seguridad de la zona.
En el marco de Cantabria y de Santander, esta experiencia se enmarca en un patrón de intervención municipal que ya ha visto en otros barrios movimientos similares: demoliciones de instalaciones deterioradas, limpieza de solares y puesta en valor de espacios que pueden servir para ampliar áreas verdes o dotaciones vecinales.
Aunque no hay fechas cerradas, el Ayuntamiento insiste en que la gente sea partícipe desde el primer momento y que cualquier decisión final dependa de la disponibilidad de fondos, la viabilidad técnica y la voluntad de la comunidad.
En resumen, la Concejalía de Barrios propone un plan pragmático: despejar y consolidar el solar para evitar riesgos, abrir un proceso público de análisis de usos y, si todo cuadra, ejecutar las obras cuando haya recursos.
Es un ejemplo de gestión local que busca combinar responsabilidad administrativa con la voz de los vecinos para convertir una parcela municipal en un recurso útil para el barrio, sin dejar de lado la seguridad y la cohesión vecinal.
