La alcaldesa reúne al Consejo de la asociación internacional Bahías más Bellas del Mundo en el Palacio de la Magdalena, situando a Santander como referente de turismo responsable y promoción global.
La alcaldesa de #Santander reunió ayer y hoy a los responsables del Consejo de Administración de la asociación internacional ‘Bahías más Bellas del Mundo’ y dejó claro que la ciudad quiere seguir en la primera línea del mapa turístico mundial.
El Palacio de la Magdalena, un emblema de la ciudad, fue la sede de la reunión de trabajo de una entidad que agrupa a destinos costeros considerados de excelencia por su belleza natural y su esfuerzo en conservarlo.
En la mesa de trabajo estaban representantes de distintos continentes y, de entrada, se confirmó que Santander acoge la sesión como parte de una ruta de encuentros que buscan unir liderazgo turístico y sostenibilidad.
La cita reúne a una delegación de alto nivel compuesta por líderes del sector turístico de cuatro continentes. Entre los participantes figuran el presidente de la asociación, Bruno Bodard, y directivos de bahías reconocidas por su gestión, biodiversidad y políticas de conservación.
La presencia de directivos de bahías europeas como La Baule, La Ciotat y el Golfe de Morbihan (Francia), así como Les Bornes-les-Mimosas y la estratégica bahía de Bodrum (Turquía), ilustra la variedad y el peso de la red.
En África, participan Delta du Sine Saloum (Senegal), Agadir y Dajla (Marruecos), y Luanda (Angola); en Asia destacan Qingdao (China), Ha Long (Vietnam) y Yeosu (Corea del Sur); y en América está representada la bahía de Chaleur (Canadá).
Hoy, la agenda técnica ha mostrado los activos turísticos de la capital cántabra. La delegación ha realizado una ruta por la Bahía de Santander, una de las integrantes destacadas de esta red, y ha conocido de primera mano los atractivos de la ciudad.
La jornada culminará con un almuerzo de clausura en el Centro Botín, un referente de la arquitectura vanguardista de Santander cuyo edificio es obra de Renzo Piano y que desde su apertura en 2017 se ha convertido en un punto de encuentro cultural de alto nivel.
El Consejo centró su trabajo en proyectos de sostenibilidad y cooperación internacional
Durante la jornada de ayer, el Consejo centró su trabajo en proyectos de sostenibilidad y cooperación internacional. La apertura oficial buscó proyectar la hospitalidad de Santander ante estos líderes que gestionan destinos de excelencia. La presencia de la asociación en la ciudad no es solo una formalidad: supone una plataforma de promoción directa ante mercados globales y una oportunidad para que Santander muestre su modelo de ciudad a quienes toman decisiones en bahías de todo el mundo.
Fuera de la escena institucional, la propia denominación de la entidad sitúa a Santander en una red que pone la mirada en la conservación de entornos frágiles y en la gobernanza sostenible de los recursos naturales.
Con sede en Francia, la Asociación de las Bahías más Bellas del Mundo exige criterios estrictos de conservación para mantener su estatus, lo que añade un grado de exigencia a las ciudades que quieren formar parte de ella.
No es casualidad que el #Palacio de la Magdalena haya sido escogido para este encuentro. Construido a comienzos del siglo XX (1909-1912) como residencia estival de la familia real, ha sido testigo de décadas de historia y de la evolución de Santander como destino turístico.
Hoy, la ciudad se presenta como una anfitriona que quiere combinar la tradición con la modernidad, y la presencia del #Centro Botín refuerza esa idea: un espacio que mezcla cultura, arquitectura de vanguardia y una oferta de experiencias que buscan atraer visitantes de alto perfil.
En resumen, la celebración de este Consejo en Santander no se reduce a una reunión más. Es una plataforma para posicionar la ciudad en la red global de destinos responsables, una verificación de la capacidad de la ciudad para albergar encuentros de alto protocolo y técnica, y una declaración de intenciones sobre cómo se quiere crecer: con turismo sostenible, con inversión en patrimonio y con una proyección internacional que sostenga la economía local sin renunciar a la calidad de vida de sus residentes.
La alcaldesa dejó claro que la ciudad no solo quiere ser un puerto de llegada, sino un punto de referencia para la #cooperación internacional en turismo, preservación del entorno y desarrollo sostenible a largo plazo.
