La intervención de la Fundación Santa María de Toraya devuelve color y legibilidad a la pintura mural interior de la cúpula del panteón de la familia Pardo, con descubrimientos sorprendentes y un claro reconocimiento al valor artístico del conjunto.
Santander acaba de cerrar una página destacada de su #patrimonio municipal con la finalización de la #restauración de la pintura mural en el interior de la cúpula del #panteón de la familia Pardo, ubicado en el cementerio de Ciriego.
La intervención, realizada por la Fundación Santa María de Toraya, ha permitido limpiar y estabilizar la superficie para devolverle la legibilidad y el color que tenía cuando fue creada.
El proceso ha seguido pasos muy concretos: limpieza de la capa pictórica, fijación de la pintura, consolidación de zonas degradadas y reintegración cromática, todo ello orientado a que la imagen vuelva a contar su historia con claridad.
La alcaldesa de #Santander y presidenta del consejo de la Sociedad Cementerio Jardín, Gema Igual, ha subrayado el valor artístico extraordinario de este conjunto y ha destacado que la intervención se enmarca en una apuesta continua del Ayuntamiento por conservar y poner en valor el patrimonio municipal.
El panteón de la familia Pardo forma parte de ese patrimonio desde 2018, cuando el Ayuntamiento aceptó su tutela y diseñó un plan de actuaciones para su conservación y consolidación.
En este sentido, la actuación ha sido reconocida con el premio al mejor monumento en el concurso Cementerios de España, otorgado por la revista Adiós Cultural.
Entre los hallazgos de la restauración, ha emergido una osa polar que permanecía oculta en la decoración de la cúpula: un detalle singular que, según los restauradores, aporta una mirada a la simbología y la identidad de la pintura original.
También han reaparecido las figuras de los cuatro evangelistas en las pechinas de la cúpula, lo que devuelve al conjunto su significado iconográfico y su riqueza artística.
Estas reapariciones han permitido a técnicos y responsables municipales valorar con mayor fidelidad el proyecto decorativo y su intención narrativa.
El panteón de Adolfo Pardo es una de las piezas más importantes del cementerio de Ciriego y se debe al arquitecto #Javier González Riancho (1881-1953)
Para entender el conjunto, conviene situarlo en su marco histórico. El panteón de Adolfo Pardo es una de las piezas más importantes del cementerio de Ciriego y se debe al arquitecto Javier González Riancho (1881-1953), quien diseñó un edificio de corte neorrománico-bizantino, único en el entorno santanderino.
La Comunidad de Madrid presenta la cuarta edición de Miguitas, un recorrido por la historia de Arganzuela
Miguitas, una iniciativa cultural de la Comunidad de Madrid, ofrece a los madrileños la oportunidad de explorar el patrimonio histórico de Arganzuela a través de recorridos urbanos y talleres familiares gratuitos.En el programa decorativo colaboraron mosaísticamente los espacios de entrada y del altar, con motivos más elaborados, mientras que los laterales se reservaban para elementos geométricos.
El revestimiento exterior está cubierto por mosaicos que realzan la presencia del conjunto, y la cubierta de las bóvedas de medio punto corona la composición.
En el interior, la cúpula central fue pintada al fresco por Gerardo de Alvear (1881-1964), mientras que el exterior exhibe una rica capa de mosaicos.
La intervención llevada a cabo por la #Fundación Santa María de Toraya se ha centrado en devolver legibilidad a la escena celeste: se ha limpiado la superficie, se ha estabilizado la obra, se han fijado las capas pictóricas para evitar nuevos despegamientos y se ha trabajado la reintegración cromática para que los colores y las brillos vuelvan a conversar entre sí como en el momento original.
El resultado es notable: un panteón que recupera su dimensión estética y su función como testimonio de la memoria colectiva de Santander.
Esta actuación se enmarca en un trabajo más amplio que lleva adelante el Ayuntamiento desde 2018 para realzar el patrimonio municipal. El propio panteón de Adolfo Pardo es una pieza destacada de ese programa, que ha cosechado reconocimientos y que continúa con actuaciones dirigidas a conservar la integridad histórica del cementerio Ciriego.
En resumen, la cúpula de la familia Pardo no solo recupera su color y claridad, sino que también vuelve a contar su historia con un lenguaje pictórico y simbólico que une pasado y presente, para que las nuevas generaciones entiendan el valor de este patrimonio y lo cuiden como parte de su identidad local.
