La BMMS ha destacado este semestre por incorporar partituras nuevas y primeras interpretaciones, abarcando desde música contemporánea hasta adaptaciones de grandes clásicos, con hitos como el estreno en España de una versión reducida de Tápate esa pierna y un concierto con la Unidad de Música de la Guardia Civil.
La Banda Municipal de Música de #Santander ha marcado la primera mitad de 2026 con una agenda de alta intensidad y una clara vocación de renovación. Durante estos meses ha incorporado partituras nuevas y ha llevado a cabo más de veinte #estrenos en primera interpretación, una cifra que vuelve a situar a la agrupación en la órbita de las formaciones que marcan tendencia en el ámbito de la #música para banda.
Este ritmo de trabajo no es casualidad: responde a una estrategia consciente de ampliar horizontes sonoros y de acercar al público un #repertorio que, sin perder su identidad, abra puertas a lo nuevo y lo contemporáneo.
En los ciclos programados se han visto proyectos de diversa naturaleza, desde piezas que invitan a repensar lo moderno hasta adaptaciones de grandes autores europeos, pasando por propuestas especialmente pensadas para solistas y para el conjunto en su conjunto.
Entre las obras estrenadas o interpretadas por primera vez se ha explorado un espectro amplio: desde creaciones contemporáneas que juegan con timbres y estructuras, hasta arreglos o transcripciones de maestros como Dvořák, Brahms o Elgar.
También han tenido cabida trabajos de origen folclórico cántabro que pasan por lo regional para desembocar en un lenguaje musical universal, así como #bandas sonoras que se inspiran en la estética de videojuegos y otras formas de #cultura popular.
Este mosaico responde a la voluntad de la BMMS de ser una orquesta de siglo XXI: una banda que dialoga con el presente sin perder de vista la tradición.
La concejala de Cultura, Noemí Méndez, ha subrayado que la labor de la banda va mucho más allá de la mera ejecución de conciertos. Ha destacado que apostar por obras nuevas implica un compromiso con la creación musical contemporánea y con el enriquecimiento del patrimonio cultural disponible para los ciudadanos de Santander.
En palabras de Méndez, “cada primera interpretación exige un esfuerzo extraordinario por parte de todos los integrantes. No se trata solo de tocar una obra nueva, sino de estudiarla, comprenderla y construir una versión de referencia desde cero”. Estas palabras reflejan el carácter exigente y colaborativo que caracteriza a la BMMS.
La programación muestra una amplitud estética marcada por una dirección clara: la apuesta por un repertorio que abarca desde universos de videojuegos de referencia internacional hasta manifestaciones del folclore tradicional
La programación muestra una amplitud estética marcada por una dirección clara: la apuesta por un repertorio que abarca desde universos de videojuegos de referencia internacional hasta manifestaciones del folclore tradicional, pasando por piezas religiosas, música sinfónica contemporánea y adaptaciones de grandes autores europeos.
Esta diversidad no es casualidad: busca situar a Santander en el mapa de la difusión de nueva música para banda y acercar al público obras que, por su naturaleza, suelen encontrarse en circuitos nacionales o internacionales de mayor visibilidad.
Entre los hitos más destacados figura el estreno absoluto en España de la versión para plantilla reducida de la obra Tápate esa pierna, de José Luis Greco, un proyecto que ha contado con una puesta en escena y un nivel de exigencia destacables.
Otro momento relevante fue el concierto celebrado junto a la Unidad de Música de la Guardia Civil, un encuentro que subraya la capacidad de la BMMS para situarse en contextos institucionales de referencia y para colaborar con ensembles de prestigio dentro del ámbito nacional.
Estas actuaciones, según la responsable municipal, evidencian que una banda municipal del siglo XXI tiene la responsabilidad de acercar a la ciudadanía la música que se está creando en la actualidad.
La BMMS se presenta así como una de las principales embajadoras culturales de la ciudad y como una institución activa en la generación, difusión y promoción de nuevas músicas.
En definitiva, la banda continúa fortaleciendo su papel como motor cultural de Santander, combinando innovación, calidad interpretativa y un firme compromiso con la difusión de repertorios que interesan a un público amplio, diverso y deseoso de escuchar lo nuevo sin perder la memoria de su propio legado sonoro.
