Puertas abiertas al Archivo Municipal de Santander: la historia de la ciudad, al alcance de todos

El Archivo Municipal de Santander amplía sus jornadas de puertas abiertas durante la Semana Internacional de los Archivos, mostrando documentos históricos, una exposición urbana y difusión online para acercar la memoria de la ciudad a vecinos y visitantes.

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El #Archivo Municipal de #Santander volvió a abrir sus puertas para acoger a la ciudadanía en la Semana Internacional de los Archivos, y la acogida ha sido notable: las cuatro jornadas previstas llenas a lo largo de esta iniciativa que busca acercar el #patrimonio documental a todo el mundo.

Portilla, el concejal de Patrimonio, recibió al penúltimo grupo de visitantes y agradeció su interés por conocer la memoria de la ciudad. En su intervención, el edil elogió al equipo del Archivo por el esfuerzo diario para conservar, proteger y difundir ese legado que define la #historia de Santander, y subrayó que el Ayuntamiento seguirá apostando por ampliar estas jornadas para que más vecinos puedan ver de primera mano documentos que cuentan la historia de la ciudad.

La respuesta de la ciudadanía ha sido contundente: plazas completas y un interés creciente por entender cómo se forjó Santander a lo largo de los siglos, a través de los fondos que custodian.

El Archivo demuestra así que la memoria no está enterrada, sino que está al alcance de cualquiera que se acerque con curiosidad. “Creemos en el Archivo como un espacio vivo, accesible y cercano a los vecinos”, resaltó Portilla. Las visitas, organizadas en grupos reducidos, permiten a los participantes mirar de cerca documentos relevantes y comprender cómo se construyó la ciudad desde la Edad Moderna.

Entre las piezas que pudieron contemplarse figuran ejemplos de gran carga histórica: la Real Cédula de 1475, otorgada por los Reyes Católicos para mantener a Santander bajo la Corona; la Real Provisión de Juana de 1506, que defiende a los vecinos frente a agravios; actas del Pleno del siglo XVII que incorporan un códice litúrgico musical del siglo XVI; el Título de Ciudad concedido en 1755; la Confirmación de Privilegios firmada por Carlos IV en 1804; y el acta de inauguración de la Biblioteca Menéndez Pelayo, presidida por Alfonso XIII en 1923.

También se mencionan los antiguos juzgados municipales de la Plaza de Atarazanas, que forman parte del patrimonio judicial de la ciudad.

La muestra urbana instalada en la calle Juan de Herrera permite contemplar reproducciones de varios documentos singulares y acercar este patrimonio a vecinos y turistas

Además de las visitas, la muestra urbana instalada en la calle Juan de Herrera permite contemplar reproducciones de varios documentos singulares y acercar este patrimonio a vecinos y turistas.

Entre los recursos expuestos figuran imágenes de la Fuente de los Meones, fragmentos de canto llano, planos históricos del Ayuntamiento y diversos proyectos vinculados a la bahía de Santander.

En paralelo, la difusión del patrimonio se expande a través de las redes sociales: Instagram y Facebook siguen siendo canales activos, y recientemente se estrenó el canal de YouTube Archivo Municipal de Santander, donde investigadores, antiguos alumnos y profesionales vinculados al Archivo publican explicaciones detalladas sobre documentos de la exposición urbana.

La idea es seguir potenciando este servicio público para que más ciudadanos conozcan el papel de los archivos en la memoria local y comprender cómo la ciudad ha ido evolucionando a lo largo de los siglos.

En ese sentido, el Ayuntamiento apunta a consolidar estas jornadas y ampliar la oferta educativa y cultural que ofrece el Archivo, acercándolo cada vez más a la vida cotidiana de la gente y demostrando que la historia de Santander se escribe y se lee también en sus archivos.

En resumen, las jornadas de puertas abiertas del Archivo Municipal de Santander refuerzan la idea de que la ciudad es un museo vivo. Un lugar donde los documentos antiguos no solo se guardan para mirarlos de vez en cuando, sino para entender nuestro pasado, comprender el presente y mirar con claridad el futuro de la memoria colectiva.