El Ayuntamiento de Santander aprueba un proyecto para levantar una nueva cubierta en el depósito de Avellano, con un plazo de 8 meses y un presupuesto de 1.476.652 millones de euros, para mejorar el suministro y la seguridad del agua.
En Santander, la Junta de Gobierno Local ha dado luz verde a un proyecto técnico clave para levantar una nueva cubierta en el depósito de distribución de #agua de Avellano.
Es una intervención de fondo en una infraestructura que, a pesar de no ser visible para la gente, es fundamental para que la ciudad tenga agua limpia y sin interrupciones.
La concejala de Medio Ambiente, Margarita Rojo, lo ha puesto en el marco de un esfuerzo claro del Ayuntamiento por renovar las #infraestructuras de abastecimiento y mejorar el servicio a los ciudadanos.
El presupuesto asignado es de 1.476.652 millones de euros, y la concesionaria del servicio de agua, Aqualia, ya tiene visto bueno para ejecutar las obras. El plazo para completar todo el trabajo está fijado en 8 meses, lo que significa que, si todo va bien, la ciudad notará la transformación en un periodo relativamente corto dentro de la planificación de modernización de la red de agua.
Pero, ¿qué es exactamente #Avellano y por qué importa cambiarle la cubierta? El depósito de Avellano, ubicado en el Paseo de Altamira, es una instalación de hormigón armado que consta de dos cuencos de sección rectangular con capacidad total de 16.000 m3. Fue construido en 1969 y, con el paso de los años, la cubierta ha mostrado signos de deterioro derivados del propio envejecimiento y de la carbonatación del hormigón.
Por eso, el plan contempla la demolición total del forjado de la cubierta y la construcción de una nueva, con impermeabilización de los cuencos mediante una lámina de PVC para evitar filtraciones y humedades.
La obra está planificada de forma que el suministro no se interrumpa. Se demolirá y reconstruirá uno de los vasos mientras el otro permanece en servicio. Una vez que el primer vaso esté en funcionamiento, se iniciarán las labores en el segundo vaso. Entre las mejoras técnicas, se contempla el uso de placas alveolares para el nuevo forjado y la colocación de una capa compresora de hormigón armado.
También se prevé la creación de pendientes sobre el forjado para facilitar la salida de las aguas pluviales
También se prevé la creación de pendientes sobre el forjado para facilitar la salida de las aguas pluviales.
En cuanto a la impermeabilización, el plan destaca la instalación de una geomembrana y perfiles de PVC para sellar bien las superficies y evitar filtraciones.
Además, se potenciará la seguridad con accesos más seguros a los cuencos desde la plataforma central divisoria y se colocarán nuevas barandillas en la cámara de llaves.
Este tipo de intervención se enmarca dentro de la tradición de #Santander de priorizar la continuidad del suministro y la calidad del agua. Históricamente, la ciudad ha ido modernizando su red de distribución para afrontar retos como el crecimiento demográfico, las sequías periódicas y la necesidad de reducir pérdidas.
Aunque Avellano no es la única pieza del rompecabezas, su renovación contribuye a un objetivo mayor: que el agua llegue a cada casa con menos riesgos de interrupción y con una gestión más eficiente.
En definitiva, el proyecto de Avellano no solo se trata de una cubierta nueva: es una mejora estructural que fortalece la seguridad hídrica de Santander, facilita el mantenimiento futuro de la instalación y, en última instancia, busca que la ciudad cuente con un servicio más fiable, en línea con las demandas de una población que exige agua estable y de calidad.
Con estas obras, el Ayuntamiento y #Aqualia refuerzan el compromiso de cuidar una infraestructura estratégica que sostiene la vida diaria de los santanderinos, incluso en circunstancias adversas.
