El Ayuntamiento de Arroyomolinos rindió homenaje a Sergio Benavente, bombero fallecido durante un servicio en Alcorcón, entregando a su familia la Cruz al Mérito de la Agrupación de Protección Civil y descubriendo un monolito en su memoria.
Durante la ceremonia, el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e #Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, hizo entrega a la familia de Benavente de la Cruz al Mérito de la Agrupación de #Protección Civil de la localidad.
El gesto fue descrito por las autoridades como una muestra de reconocimiento a la dedicación y al valor de quienes trabajan en emergencias para proteger a la comunidad.
Novillo declaró que Benavente dejó una huella imborrable por su entrega, valentía y servicio público, y que su ejemplo debe permanecer en la memoria colectiva de la región.
"El joven bombero, de apenas 27 años, personifica aquello que todos queremos cuando se trata de defender a los demás", afirmó el consejero. La referencia a su juventud subraya el impacto humano de estos incidentes y la necesidad de apoyo sostenido a las familias de los trabajadores de emergencias.
Además del acto de entrega, se llevó a cabo el descubrimiento de un monolito de piedra erigido en honor a Benavente. Este memorial pretende perdurar como testimonio de la valentía y del compromiso cívico que caracteriza a la gente de Arroyomolinos.
Presuntamente, la ciudad ha buscado reforzar la conexión entre la ciudadanía y sus cuerpos de emergencias, con la idea de promover valores como la solidaridad y la responsabilidad.
La iniciativa contó con el respaldo de asociaciones vecinales y de los propios bomberos
Supuestamente, la iniciativa contó con el respaldo de asociaciones vecinales y de los propios bomberos, que valoraron la repercusión de este reconocimiento en la convivencia local.
Historicamente, la Cruz al Mérito de la Agrupación de Protección Civil es un distintivo utilizado para reconocer a personas que destacan por su labor en seguridad y auxilio en situaciones de riesgo.
En Arroyomolinos, actos como este se han convertido en hitos de memoria colectiva, recordatorios de que el servicio público implica sacrificio. Aunque los detalles exactos de la organización y la financiación de la conmemoración pueden variar, lo cierto es que el homenaje de este jueves dejó claro que la comunidad mantiene vivo el compromiso con sus voluntarios y sus profesionales de emergencias.
Supuestamente, con el paso de los años, podrían repetirse iniciativas similares en memoria de otras víctimas del servicio público, alimentando un calendario de actos que refuerce la cohesión social.
