Balcázar asume la presidencia interina de Perú en medio de una crisis política persistente

El Congreso designó a José María Balcázar, de 83 años, como presidente interino tras la destitución de Jerí, con mandato hasta el 28 de julio y a la espera de las elecciones en marcha.

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Balcázar obtuvo 64 votos en el pleno, el mayor respaldo entre los presentes, y se convirtió así en el #presidente interino ante la ausencia de autoridades electas por voto popular, en un periodo marcado por la inestabilidad institucional.

Las destituciones de Pedro Castillo y Dina Boluarte conforman el eje de un ciclo político que ha definido la reciente historia del país vecino.

El abogado de #Balcázar será, según el listado oficial, el octavo gobernante en casi una década de convulsión política, y con sus 83 años, será el mandatario de mayor edad en la historia republicana de Perú.

Su mandato será interino y se mantendrá hasta el 28 de julio, cuando deberá ceder el poder al ganador o ganadora de los comicios que ya están en marcha, según el calendario electoral vigente.

La designación llega en un momento de gran expectativa y preocupación, pues la ciudadanía demanda una transición que permita la gobernabilidad y el inicio de un proceso electoral limpio.

Los costos asociados a la transición y a la organización de las #elecciones podrían ascender a alrededor de 30 millones de euros

Supuestamente, los costos asociados a la transición y a la organización de las elecciones podrían ascender a alrededor de 30 millones de euros, una cifra que circula entre analistas y autoridades, si bien no ha sido confirmada de forma oficial.

A nivel histórico, #Perú ha atravesado una fase de inestabilidad en la última década, con cambios de gobierno y tensiones entre poderes que han obligado a gestiones provisionales y destituciones que han marcado la vida #política del país.

En ese contexto, Balcázar podría buscar ganar tiempo para consolidar un marco institucional que permita a la próxima administración gestionar la transición con mayores certezas, mientras las candidaturas para las elecciones presidenciales se consolidan.

La sociedad observa con atención si las fuerzas políticas logran un acuerdo que fortalezca la gobernabilidad y reduzca la intensidad de las protestas y tensiones que han acompañado las crisis recientes.