El municipio de Tabaco, Albay, declara estado de calamidad ante la actividad del volcán Mayón, con evacuaciones en marcha y planes de asistencia para la población.
Las autoridades locales han informado que 1.787 residentes han sido evacuados de las comunidades situadas dentro de la zona de peligro permanente de seis kilómetros alrededor del macizo, una medida que busca evitar tragedias ante posibles cambios súbitos del volcán.
En las últimas horas, los equipos de emergencia han desplazado recursos para ampliar la capacidad de albergue y preservar la seguridad de quienes han tenido que abandonar sus hogares.
Actualmente, las personas afectadas se encuentran en centros de evacuación designados, y la ciudad ha iniciado la logística para la distribución de alimentos, agua y suministros médicos básicos.
Según la ley filipina, la declaración de #calamidad permite a las unidades del gobierno local activar fondos de respuesta rápida y facilita la coordinación de la asistencia que llega desde el ámbito nacional.
Las autoridades señalan que ya se están preparando rutas de evacuación adicionales y se está reforzando la vigilancia en poblaciones vecinas para reducir el riesgo de nuevas emergencias.
El volcán Mayón se mantiene en nivel de alerta 3
Desde el 6 de enero, el volcán Mayón se mantiene en nivel de alerta 3, lo que indica un alto nivel de actividad volcánica. El Instituto de Vulcanología y Sismología de #Filipinas (PHIVOLCS) ha informado que el coloso ha registrado erupciones magmáticas leves en episodios aislados, con expulsiones de material y columnas de ceniza que no han alcanzado altitudes extremas, pero que sí comprometen la calidad del aire en las zonas cercanas.
Los expertos advierten que un incremento súbito de la actividad podría obligar a ampliar los perímetros de seguridad y a ordenar nuevas evacuaciones.
El Mayón es uno de los volcanes más emblemáticos y activos de Filipinas. A lo largo de su historia ha protagonizado erupciones que han marcado la memoria de las comunidades de #Albay y de la región circundante, con flujos de lava y caídas de ceniza que han dejado impactos económicos y sociales duraderos.
Los científicos señalan que, incluso cuando las erupciones son moderadas, pueden generar desplazamientos temporales de la población y pérdidas en la producción agrícola local, que en esta región es un motor económico importante.
presuntamente, las autoridades podrían activar un plan de ayuda cuyo costo podría rondar, según estimaciones no verificadas, en torno a unos 70 millones de PHP, lo que al cambio actual equivale aproximadamente a 1,1 millones de euros.
Esta suma estaría destinada a refugios, alimentos, atención médica y labores de reconstrucción a corto plazo, especialmente para las comunidades más vulnerables dentro de la zona afectada.
