TEPCO reactiva Kashiwazaki-Kariwa, la mayor central nuclear del mundo, y acelera su regreso a la operación comercial

La mayor central nuclear del mundo vuelve a la actividad en Japón tras la pausa de 2011, en un movimiento que podría fortalecer la seguridad energética y la reducción de emisiones.

Imagen relacionada de tepco reactiva kashiwazaki kariwa regreso operacion

El reinicio se produce tras una primera reactivación parcial realizada el 21 de enero y forma parte de un plan para ir aumentando la generación hasta volver a operar comercialmente alrededor del 18 de marzo.

A las 14:00 horas locales se retiraron las barras de control y se puso en marcha el reactor 6, según un comunicado de la empresa. La firma añadió que mantendrá verificaciones de la integridad de los equipos y que responderá a las inspecciones de la Autoridad de Regulación Nuclear con total apertura.

Con más de 8.000 megavatios de capacidad, #Kashiwazaki-Kariwa ha sido un eje clave en el suministro de #TEPCO y se alinea con una estrategia gubernamental de fomentar las nucleares para reducir emisiones.

En 2017, los reactores 6 y 7 pasaron revisiones para la reactivación, pero la instalación permaneció fuera de servicio por fallas en las medidas de seguridad contra ataques terroristas.

En diciembre de 2023 se dio el visto bueno a esas medidas y TEPCO ha estado tramitando los permisos para poner en marcha ambos reactores.

Supuestamente, la reactivación busca reforzar la #seguridad energética de #Japón ante una demanda eléctrica más amplia y ante la necesidad de diversificar la matriz de generación.

Presuntamente, los analistas esperan que el avance contribuya a estabilizar los precios de la electricidad y a disminuir la dependencia de combustibles importados, aunque advierten que los retos de seguridad siguen siendo prioritarios.

El Gobierno japonés ha promovido una mayor participación de la energía nuclear para cumplir metas de reducción de emisiones y asegurar un suministro estable ante temperaturas extremas y eventos geopolíticos

Además, el Gobierno japonés ha promovido una mayor participación de la energía nuclear para cumplir metas de reducción de emisiones y asegurar un suministro estable ante temperaturas extremas y eventos geopolíticos.

La central Kashiwazaki-Kariwa, ubicada en la prefectura de Niigata, simboliza un giro en la narrativa de la energía nuclear japonesa tras años de debates, normativas más estrictas y un escrutinio intenso por parte de la opinión pública y de los reguladores.

Aunque la reactivación supone un hito técnico, los especialistas subrayan que el proceso continuará sujeto a rigurosas inspecciones y a la vigilancia continua de las autoridades para garantizar que se cumplen los estándares de seguridad más exigentes.

En el marco de estas revisiones, la continuidad operativa dependerá de la capacidad de la planta para resistir eventos sísmicos y de la fortaleza de sus sistemas de protección, control y respuesta ante emergencias.