El Concello de La Coruña inicia la colocación de faroles restaurados en una acción que busca preservar el patrimonio histórico de la ciudad.

En La Coruña, Galicia, el Ayuntamiento ha dado inicio a la reposición de faroles históricos en la emblemática plaza de María Pita. Estos seis faroles de fundición, que habían sido desinstalados hace unos meses debido al daño que habían sufrido por la exposición a las inclemencias del tiempo, están en proceso de restauración.
Para su recuperación, se llevaron a cabo trabajos artesanales en los que se crearon moldes específicos para fundir tanto los postes como otros elementos que componen estas luminarias.
Esta jornada se marcó por la colocación de los bulones, que también necesitaban ser sustituidos. Estos nuevos componentes han sido instalados sobre bases de piedra, permitiendo así que los faroles se coloquen de manera segura y estable. En la reposición de estos elementos históricos ha estado involucrado Santiago Martínez, un ferreiro (herrero) que ha jugado un papel clave en el proceso de restauración.
Recientemente, los faroles han llegado a los almacenes municipales tras completar su recuperación en el taller Forxa Chago, ubicado en Santiago de Compostela.
La próxima fase implica la colocación progresiva de los faroles en su ubicación original, un proceso que, según las estimaciones del Concello, se finalizará a finales de la próxima semana.
En estas fechas se completará la instalación de las luminarias y también se reactivará la conexión eléctrica correspondiente.
Esta acción es parte del esfuerzo continuo del gobierno de Inés Rey, que ha estado promoviendo una serie de intervenciones destinadas a la recuperación y conservación de diversos elementos patrimoniales y artísticos en La Coruña.
Estos esfuerzos recientes han incluido la restauración de relojes históricos, que se localizan en lugares emblemáticos como el Obelisco, el Palacio Municipal de María Pita, el IES Eusebio da Guarda, y los jardines de Méndez Núñez.
Asimismo, se han trabajado en conjuntos escultóricos significativos, como el de los Ártabros, que está cerca de la Torre de Hércules. Esta tendencia de recuperación no se ha limitado a las áreas centrales, sino que también ha llegado a los barrios, atendiendo así a las demandas de los vecinos.
Un ejemplo destacado es la restauración del cruceiro de Labañou, un bien de interés cultural (BIC) que fue rehabilitado por el Concello el año pasado.
La recuperación de estos faroles no solo tiene un impacto estético y funcional, sino que también representa un esfuerzo por preservar la memoria y la identidad cultural de La Coruña.
Con cada paso, la administración está reafirmando su compromiso con la historia de la ciudad, al tiempo que revitaliza espacios públicos que son esenciales para la vida comunitaria.
La historia de estos faroles, simbolizando la luz y el patrimonio de la comunidad, continúa iluminando el camino hacia el futuro de La Coruña.