La Coruña acoge la cuarta edición de la carrera 10K Costa Ártabra, una prueba que reúne a casi 2.000 corredores para apoyar iniciativas sociales y mantener vivo el espíritu deportivo entre Santa Cruz y San Antón.
La ciudad de #La Coruña volvió a celebrar una prueba que va más allá del asfalto y las medallas: la cuarta edición de la carrera 10K #Costa Ártabra reunió, aproximadamente, a dos mil personas en una jornada de #deporte y solidaridad.
La cita, que enlaza Santa Cruz, en Oleiros, con San Antón, en la misma ciudad, volvió a demostrar que el litoral gallego es escenario perfecto para una prueba que combina esfuerzo físico y compromiso social.
El acto contó con la participación institucional del concejal de Deportes, Manuel Vázquez, quien resaltó la gran respuesta de la ciudadanía y subrayó el doble objetivo de la prueba: practicar deporte y contribuir a causas solidarias.
En su visión, estas iniciativas ayudan a fomentar hábitos saludables y a construir una ciudad más inclusiva, valores que quedan patente cada vez que la prueba se celebra a lo largo del litoral.
La salida tuvo lugar a las 9.30 horas desde la calle Carlos Manuel de Cépedes, en Santa Cruz, y el recorrido de diez kilómetros avanzó junto al mar hasta la meta situada en el Parrote.
El trazado pasó por enclaves emblemáticos como Santa Cristina y A Pasaxe, ofreciendo a los corredores vistas costeras y un perfil llano que facilita la participación de todo tipo de atletas, desde principiantes hasta veteranos de la competición.
Como atractivo extra, la iniciativa volvió a mantener su claro fin benéfico. Los fondos recaudados se destinaron a la Asociación CASCO (Comité Cidadán Antisida da Coruña) para apoyar su programa de deporte inclusivo y a la unidad VIH del CHUAC.
Además, se puso a disposición de la ciudadanía un dorsal solidario para ampliar la colaboración benéfica más allá de la propia carrera, una fórmula que suele repetirse en las pruebas que buscan impacto social directo.
Que ha dado su respaldo al impulso del deporte y a iniciativas de carácter social
Bajo el paraguas de la gestión de Inés Rey, que ha dado su respaldo al impulso del deporte y a iniciativas de carácter social, la prueba ha logrado consolidarse como una de las citas destacadas del calendario deportivo de la área metropolitana.
Este reconocimiento tiene que ver no solo con los datos de participación, sino también con su capacidad para unir a vecinos, comercios y entidades públicas en torno a un objetivo común: fomentar la vida activa y apoyar a quienes lo necesitan.
En la parte deportiva, los ganadores absolutos fueron Carmen Lozano López y Abdelaziz Fatihi, con reconocimiento adicional para las distintas categorías masculinas y femeninas que completaron el recorrido.
La organización corrió a cargo del Comité Cidadán Antisida da Coruña (CASCO) y BOXFIT, que pusieron a disposición de los participantes servicios como transporte desde la ciudad hasta la salida, guardería, avituallamiento, asistencia médica y una sesión de fisioterapia en meta.
La cuarta edición incluyó además un homenaje al atleta olímpico coruñés Andrés Díaz, en reconocimiento a su trayectoria internacional y a su ejemplo para las nuevas generaciones de deportistas.
Este detalle refuerza la idea de que la prueba no es solo un reto deportivo, sino un acto de comunidad que celebra la historia local del deporte y motiva a seguir persiguiendo metas en el ámbito internacional.
A lo largo de los años, la Costa Ártabra ha ido ganando peso como referente deportivo y solidario, uniendo el esfuerzo de atletas y vecinos con las historias de quienes se benefician de la recaudación.
En un fin de semana de buen ambiente, brisa marina y risas, la carrera dejó claro que el deporte puede ser una herramienta poderosa para mejorar la vida de las personas y para reforzar una ciudad más activa e inclusiva.
