ICE en Canadá: agentes sin armas y la polémica sobre la Copa del Mundo 2026

Un repaso claro sobre la postura de ICE ante posibles presencia en Canadá durante la Copa del Mundo 2026, la respuesta de autoridades canadienses y las reacciones de ciudades y ONG.

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A pocas semanas de que arranque la Copa del Mundo de 2026, la organización y #seguridad del torneo sigue dando que hablar. En Canadá, y ante las preguntas sobre si agentes de la agencia estadounidense ICE (Immigration and Customs Enforcement) podrían tener algún papel durante los partidos en suelo canadiense, la respuesta oficial ha sido contundente: sus agentes en #Canadá no portan armas.

Esta afirmación llega tras un ciclo de dudas sobre qué presencia tendría ICE en el gran evento que se celebra entre Estados Unidos, Canadá y México.

Según un portavoz de ICE, los funcionarios de su rama de Investigaciones de Seguridad Interior (HSI) trabajan con socios canadienses en investigaciones conjuntas vinculadas al narcotráfico, contrabando de armas y trata de personas.

Pero, subraya la compañía, los agentes de HSI no realizan operaciones en Canadá, como arrestos o órdenes de registro. En Canadá, ICE mantiene cinco oficinas, entre ellas las de Toronto y Vancouver, ciudades que acogerán partidos este verano. Además, sus agentes del HSI están asignados a la Embajada de EE. UU. en Ottawa y a los consulados en Calgary, Vancouver, Toronto y Montreal. En todo ese conjunto, la presencia de armas no es la norma en territorio canadiense.

La administración canadiense ha dejado claro que la autoridad y la jurisdicción en Canadá corresponden a las instituciones canadienses. Frases como “la seguridad de Canadá es responsabilidad de las leyes canadienses” han sido repetidas por portavoces oficiales para recordar que no hay un marco para operaciones de ICE en suelo canadiense.

Con la Copa del Mundo en marcha, las ciudades anfitrionas han sido un blanco de debate público: Toronto y Vancouver son sedes programadas para el torneo, con una decena de encuentros en la región metropolitana de cada una, dentro de un calendario que se extiende a lo largo de 39 días y que comparte escenario con la organización del evento junto a México y Estados Unidos.

La alcaldía de Toronto ya recibió una moción para oponerse a cualquier despliegue de ICE durante los partidos. El ayuntamiento de Vancouver también discutió el tema, aunque esa moción no avanzó en su momento. Además, organizaciones de derechos humanos han advertido sobre posibles protestas y “un mensaje de miedo” para comunidades que, por distintas razones, podrían verse afectadas por la presencia de agentes extranjeros en eventos de alto perfil.

Amnistía Internacional Canadá ha señalado que la presencia de oficiales de ICE podría generar inquietud entre el público y afectar la participación ciudadana en los eventos deportivos

Amnistía Internacional Canadá ha señalado que la presencia de oficiales de ICE podría generar inquietud entre el público y afectar la participación ciudadana en los eventos deportivos.

En el trasfondo histórico, la relación entre ICE y seguridad de grandes eventos ha sido objeto de controversia y de litigios por tácticas de actuación de sus agentes.

En el pasado reciente, la agencia ha sido acusada de usar métodos agresivos y de violaciones de derechos civiles en procesos de detención y deportación, lo que alimenta el debate sobre su papel cuando se celebran eventos internacionales en otros países.

La postura oficial, sin embargo, es que ICE no realiza operaciones de #inmigración ni funciones de autoridad en Canadá, un país soberano cuyos cuerpos policiales mantienen la responsabilidad de la seguridad y el orden.

Al final, el marco de la Copa del Mundo 2026, coorganizada por Estados Unidos, Canadá y México, implica que Toronto y Vancouver vivan un torneo que durará varios días y que contará con una parte sustancial de la programación en estas dos ciudades canadienses.

La mezcla de expectativas deportivas, seguridad y derechos civiles se cruza en un momento en el que las autoridades canadienses y las ciudades anfitrionas insisten en que la seguridad se gestiona con actores locales y alianzas con Estados Unidos y México, sin abrir la puerta a operaciones foráneas en el país.

En resumen: la versión oficial de ICE es que no llevarán armas ni ejecutarán funciones operativas en Canadá durante la Copa del Mundo, mientras el debate público continúa entre gobiernos locales, organizaciones y comunidad en general, con el foco puesto en una competición que promete ser histórica a nivel regional y mundial.