Un representante de futbolistas describe los incidentes violentos y abusos policiales ocurridos en un partido internacional en Argentina, tras la agresión de hinchas. La situación generó controversia y denuncia de violaciones a los derechos humanos.

Mientras los hinchas de Independiente atacaban a los barristas de la Universidad de Chile, los aficionados azules que lograron abandonar el lugar poco después, relataron su versión de los hechos a través de un testimonio exclusivo.
En una entrevista con el medio argentino Clarín, Gabriel Silva, abogado y representante de futbolistas, compartió su experiencia personal y detalló lo que vivió aquella noche en la que presuntamente se violaron derechos fundamentales.
Silva viajó con un amigo, Martín, con la intención de presenciar un partido de copa internacional y vivir esa experiencia en un país extranjero, pero lo que encontró fue una serie de abusos y violencia institucional.
Supuestamente, Silva y su acompañante caminaron unos pocos metros hacia la salida del estadio cuando se encontraron con filas de policías y seguridad privada.
En ese momento, Silva afirma que comenzó lo más brutal y extraño: en lugar de actuar para contener la situación, proteger a los asistentes o ayudarlos, los agentes comenzaron a agredirlos físicamente.
"En vez de querer contener la situación, resguardarnos o ayudarnos, que es lo que cualquier persona esperaría de la policía, comenzaron a agarrarnos a palos", afirmó Silva.
Relató que, sin motivo aparente y solo por estar en el lugar, fue atacado por varios agentes. En su relato, menciona que en cuestión de segundos, tres policías lo redujeron con una llave y lo colocaron boca abajo, con las manos en la cabeza. Supuestamente, recibió golpes durante aproximadamente uno o dos minutos, en un proceso que describió como una tortura física y psicológica.
El abogado chileno también acusó que las detenciones fueron completamente arbitrarias
El abogado chileno también acusó que las detenciones fueron completamente arbitrarias. "La policía argentina actuaba al azar, arrestando a cualquiera que estuviera en el lugar, sin motivo alguno. Al que agarraban, lo agredían a golpes y lo detenían sin justificación", afirmó. Tras ser trasladados a una comisaría, las agresiones continuaron, según Silva.
Supuestamente, en la comisaría las humillaciones y amenazas no cesaron. Silva denunció que los agentes proferían insultos y acusaciones falsas, como que los hinchas habían asesinado a una niña de siete años, en un intento de intimidarlos y humillarlos aún más.
"Esa noche, se violaron derechos humanos. Se humilló a los hinchas, se los torturó física y psicológicamente", sentenció Silva. La denuncia pone en evidencia una serie de abusos que, si son verídicos, representarían una grave vulneración de las garantías básicas y derechos constitucionales.
Estos incidentes no solo reflejan la violencia que a veces se vive en los estadios de fútbol, sino que también abren un debate sobre el actuar de las fuerzas policiales en eventos deportivos internacionales.
La historia de Silva, que supuestamente fue víctima de agresiones y abusos, recuerda hechos similares en otros países sudamericanos, donde las tensiones en los estadios han derivado en casos de violencia policial y violaciones a los derechos humanos.
En el contexto histórico, #Argentina y #Chile han tenido episodios de enfrentamientos en el fútbol que han escalado a situaciones de violencia, dejando heridas abiertas en la memoria del deporte sudamericano.