El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, anunció que Irán jugará sus encuentros del Mundial 2026 en Estados Unidos, pese al conflicto entre ambos países, y subrayó la función unificadora del fútbol durante la cumbre de Vancouver.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, explicó este jueves en Vancouver que #Irán disputará sus partidos del #Mundial 2026 en Estados Unidos, a pesar de las tensiones entre ambos países.
En la 76ª asamblea de la FIFA, el suizo-italiano dejó claro su mensaje: 'debemos unirnos a través del fútbol' y añadió que 'es mi responsabilidad, es nuestra responsabilidad.
El fútbol une al mundo, #FIFA une al mundo, tú y yo unimos al mundo'. Sus palabras, repetidas varias veces, iban dirigidas a recordar que el deporte puede funcionar como puente incluso cuando la política y la diplomacia están en punto de fricción.
Irán figura en el puesto 21 del ranking FIFA y forma parte del Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda. En el Mundial de 2026, todos sus encuentros se disputarán en territorio estadounidense. El primer compromiso de Irán será frente a Nueva Zelanda en Los Ángeles, el 15 de junio. Este detalle, que ya se ha convertido en una de las notas clave del grupo, sitúa a Irán en una de las rutas más exigentes de la fase de grupos, al competir con selecciones de historia reciente en el fútbol mundial y con un país anfitrión que, históricamente, ha sido capaz de mover grandes audiencias.
El Mundial de 2026, que se celebrará con 48 equipos y 104 partidos, se disputará entre Canadá, Estados Unidos y México. A diferencia de ediciones previas, el torneo ampliará su formato y contará con más ciudades anfitrionas: entre ellas Vancouver y Toronto, en Canadá, además de sedes en distintas ciudades de Estados Unidos y de México.
El rango temporal previsto es del 11 de junio al 19 de julio, y la organización pretende que el mayor número de aficionados tenga la posibilidad de vivir la experiencia en directo.
La presencia iraní en la cumbre no estuvo exenta de polémica. Mehdi Taj, jefe de la federación iraní, llegó a Toronto en camino a la reunión, pero, según informaciones, su visa de residente temporal fue revocada por vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), entidad señalada como terrorista por Canadá.
Irán
Irán, por su parte, señaló permanecer orgulloso de su participación en el Mundial que se disputará en Estados Unidos, y subrayó que su selección está preparada para competir al más alto nivel.
Históricamente, Irán ha sido un equipo que ha buscado dejar huella en los Mundiales desde su debut en 1978, con fases de grupos y victorias memorables que han aumentado su prestigio en Asia y en el fútbol mundial.
Aunque la geopolítica ha marcado pautas fuera del césped, la Federación y el cuerpo técnico han trabajado para mantener una presencia constante en las grandes citas, y el Mundial 2026 representa para Irán una oportunidad de medir fuerzas frente a potencias europeas y africanas en un formato más amplio y dinámico.
La declaración de #Infantino llega en un momento en el que la FIFA ha emplazado al fútbol como lenguaje común, un recordatorio de que, pese a las diferencias, el deporte sigue siendo una plataforma para la convivencia y la esperanza.
Para los aficionados, la noticia abre la puerta a una experiencia global sin precedentes: ver a Irán competir en un Mundial en territorio estadounidense, con la expectativa de que los cánticos, los colores y la pasión de los aficionados crucen fronteras y sirvan para ‘unir’ más que para dividir.
En definitiva, una frase y una promesa que, por lo menos, invita a mirar el fútbol con una óptica de unión y de celebración compartida.
