Universidad Católica sabe ya que su camino en la fase de grupos de la Libertadores 2026 será complicado: frente a Boca Juniors, Cruzeiro y Barcelona SC. Un grupo que muchos llaman de la muerte y que exige cabeza fría, planificación y rendimiento para competir en uno de los torneos más exigentes de Sudamérica.
Es decir, tres clubes históricos y de gran peso, que ponen a prueba la consistencia y la paciencia de cualquier equipo que sueñe con avanzar.
Cruzeiro llega a la Libertadores como campeón reciente del Campeonato Mineiro, título que consiguió venciendo a su clásico rival Atlético Mineiro en una final que dejó emociones fuertes, incidentes y expulsiones.
Pero ojo: ese éxito en la competición regional no se ha traducido en una estabilidad deportiva general. Después de aquella consagración, el equipo vivió un tramo irregular en el Brasileirão: perdió ante Flamengo por 2-0, empató un frenético 3-3 contra Vasco da Gama y perdió 2-1 frente a Athletico Paranaense, quedando en una posición delicada que lo situó en números que rozan la zona de descenso y lo dejaron en la 19ª plaza.
En medio de esa crisis, se produjo la salida del entrenador Tite, un golpe importante para un club de tanta historia en el fútbol brasileño.
De inmediato, #Cruzeiro movió ficha con rapidez. Según informaciones de medios especializados, el club apostó por un cambio de dirección técnica de peso y anunció la llegada del entrenador portugués Artur Jorge, contratado desde Al Rayyan por una cifra cercana a los 2,3 millones de dólares para liberarlo.
Artur Jorge llega con currículum de éxito en Botafogo, donde dejó claro un estilo ofensivo que podría reimpulsar a la ‘Raposa’ en la Libertadores y en la temporada local.
Con ese lavado de cara, el equipo busca no solo competir, sino hacerlo de manera visible ante rivales de alta exigencia.
Entre los nombres que pueden marcar diferencias en el grupo figuran Kaio Jorge, máximo goleador del Brasileirão 2025 con 21 tantos y que ya acumula varios en la presente campaña; Matheus Pereira, cerebro creativo del equipo; Gerson, extremo desequilibrante y rápido; y la doble punta formada por Lucas Romero y Lucas Silva en el mediocampo, dos jugadores que buscan equilibrio entre defensa y ataque.
Escándalo en la Copa Libertadores: Rosario Central triunfa pero genera polémica con agresión a jugador de Peñarol
Rosario Central venció a Peñarol en la Copa Libertadores, pero un incidente opaca el triunfo. Jugador uruguayo hospitalizado tras recibir un piedrazo en la cabeza. Conmebol podría sancionar al club argentino por los hechos de violencia.Este potencial ofensivo sitúa a Cruzeiro como un rival de cuidado para la UC, especialmente cuando se juega en el histórico Mineirão de Belo Horizonte, estadio mítico que añade un último reto a la visita a Brasil.
Para Universidad Católica
Para Universidad Católica, este cruce representa un desafío inédito en la competición: ESPN señala que es la primera vez que la UC se enfrenta a Cruzeiro en la Libertadores, un choque que añade condimentos extra a una historia que ya de por sí tiene distancia y rivalidad con clubes chilenos cuando viajan fuera de casa.
Aun así, desde la dirigencia del club han mostrado optimismo. El presidente de Cruzados, Juan Tagle, aseguró a los medios que el grupo es “muy atractivo” y que tanto jugadores como aficionados están ilusionados por medirse ante equipos de alto nivel.
Las consecuencias de este grupo en la fase de grupos 2026 son claras: cada partido contará, y cada punto puede marcar la diferencia entre avanzar o quedarse fuera.
Boca Juniors llega con su historial de títulos y su costumbre de competir al máximo; #Barcelona SC trae la garra ecuatoriana y la experiencia de torneos continentales; Cruzeiro, por su parte, quiere confirmar su resurgimiento y devolverle prestigio a un club con una memoria ganadora.
Para la UC, el objetivo es claro: competir con intensidad y aprender en cada duelo, hacer valer su juego en casa y sumar puntos en las visitas para no perder el tren de la clasificación.
En resumen, el #Grupo D de la Libertadores 2026 se presenta como una verdadera prueba de fuego para Universidad Católica. Con Boca, Cruzeiro y Barcelona SC delante, cada encuentro será una oportunidad para demostrar que, aunque la historia esté de parte de otros, el fútbol tiene la última palabra en el césped.
