El anteproyecto de Ley de Turismo propone actualizar la normativa vigente, alinear con reglamentación europea, reforzar la sostenibilidad y la protección de usuarios, ampliar la supervisión de plataformas y viviendas turísticas, y promover un turismo más inclusivo y equitativo.
Este texto sustituirá en el futuro a la actual Ley de Turismo, aprobada en 2016, considerada por muchos actores como relativamente reciente ante los rápidos cambios sociales y del sector.
El objetivo central es adaptar la regulación a nuevas normativas y circunstancias, de modo que la actividad turística pueda desarrollarse de forma sostenible, competitiva y compatible con la #convivencia entre visitantes y residentes.
La iniciativa, presentada por el Consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Javier Hurtado, junto al Viceconsejero de #Turismo y Comercio, se propone alinear la normativa con el Reglamento Europeo sobre alquileres de corta duración y con la Ventanilla Única Digital.
En este marco, se incorpora el concepto de plataformas digitales de intermediación turística y se armoniza la normativa con el Plan Territorial Sectorial de Recursos Turísticos.
En segundo lugar, la Ley pretende reforzar el modelo de #sostenibilidad turística de Euskadi, integrando elementos que ya forman parte del núcleo del modelo, como la gobernanza, la ética turística y la sostenibilidad ambiental y social.
En tercer lugar, la normativa busca fortalecer al sector y su profesionalidad, destinando un capítulo a la competitividad y a la calidad del empleo, y adelantando la puesta en marcha del Sistema de Inteligencia Turística (SIT).
En cuarto lugar, se propone mejorar el control y la ordenación de la actividad turística, reorganizando y fortaleciendo los apartados de #inspección y sanción.
Así, se clarifican y detallan las sanciones, y se introducen nuevas infracciones. Además, aumenta la publicidad de las sanciones y se dota de mayor funcionalidad a los inspectores, permitiéndoles, cuando sea necesario, no identificarse para cumplir el objeto de la inspección.
En quinto lugar, se busca clarificar los derechos y deberes de usuarios y empresas, reforzando la protección de los usuarios en situaciones de crisis.
En sexto, la Ley pretende avanzar hacia un turismo más inclusivo, integrando la #accesibilidad y la atención a la diversidad funcional, social y de género como principios transversales de la política turística.
Como el turismo activo o el ecoturismo
Y, por último, se actualiza la clasificación de establecimientos y empresas turísticas, con mejoras en la regulación de ciertos tipos de alojamientos, como residencias de estudiantes, y la apertura a nuevas modalidades, como el turismo activo o el ecoturismo.
El anteproyecto también da especial relevancia a las viviendas de uso turístico, limitando su actividad en zonas tensionadas, en viviendas protegidas y en suelo no urbanizable.
Se prohíbe, además, la implantación de #viviendas turísticas en núcleos rurales que operen en explotaciones agrarias o edificios de arquitectura tradicional, y se exige renovar la inscripción de las nuevas viviendas cada cinco años.
Se endurecen los requisitos y las sanciones para las plataformas de intermediación, comercialización y promoción de viviendas turísticas, aplicando estas medidas a todo tipo de canales, y se refuerza la inspección y la sanción de la actividad ilegal, para garantizar que la actividad sea compatible con el uso residencial de los edificios y la convivencia vecinal.
El Consejero ha subrayado que “en #Euskadi llevamos más de una década promoviendo un modelo de turismo sostenible que nos sitúa a la vanguardia. Esta nueva ley va a ser un paso importante en el refuerzo y la consolidación de esa posición, porque hablamos de una normativa futura que buscará promover la convivencia entre quienes nos visitan y quienes habitamos Euskadi”.
En este sentido, la ley refuerza un modelo turístico equilibrado y sostenible que sitúa a las personas y la ética turística en el centro. “La industria turística es un pilar cada vez más relevante de nuestra economía y nuestro desarrollo, y su crecimiento se gestionará teniendo en cuenta las necesidades de nuestra ciudadanía y de nuestros pueblos y ciudades”, ha concluido.
Aunque el texto público no especifica montos concretos de sanciones en euros, se indica que las infracciones serán clasificadas y sancionadas con mayor claridad y publicidad, lo que implica un régimen de responsabilidad que busca garantizar la convivencia y la utilización residencial de los edificios.
Históricamente, Euskadi ha desarrollado políticas públicas orientadas a un turismo de valor añadido que respete al ciudadano y al entorno. La futura Ley de Turismo pretende consolidar esa trayectoria, promoviendo experiencias locales, protección del patrimonio natural y cultural, y una gestión de flujos de visitantes más eficiente.
En los próximos meses se abrirá un periodo de alegaciones, tras el cual se esperan ajustes y la posible aprobación definitiva para convertir estas líneas maestras en norma vigente.
