Un informe de Emakunde analiza cómo la comunicación y la neutralidad del personal sanitario influyen en la decisión de reconstruir o no tras una mastectomía, y propone medidas para reforzar la autonomía de las pacientes.
y se ha publicado como resultado de la beca que #Emakunde concede para trabajos de investigación en igualdad de mujeres y hombres
El estudio, denominado Proyecto I-MAST, fue elaborado por un equipo de investigadoras integrado por Garbiñe Lozano, Maialen Araolaza, Maider Lamarain, Olalla Ondarra, Alazne Mujica, Olatz Mercader y Ane Arbillaga, y se ha publicado como resultado de la beca que Emakunde concede para trabajos de investigación en igualdad de mujeres y hombres.
El informe recoge que el proceso de elegir entre opciones quirúrgicas depende en gran medida de las características del tumor y de los deseos de la paciente.
Cuando la situación clínica lo permite, las mujeres pueden decidir el tipo de intervención, y esa decisión debe estar guiada por pruebas clínicas y por las preferencias personales.
Se afirma que la decisión debe ser de calidad, consensuada y acompañada por profesionales sanitarios de confianza.
Además, señala que la presión estética o la falta de información pueden influir en la elección. Miren Elgarresta, directora de Emakunde, subraya que, desde la perspectiva de la igualdad y de la autonomía, la decisión debe ser libre de cualquier presión, con información completa y todas las opciones consideradas como válidas y respetables.
La #autonomía no es solo la capacidad de elegir, sino la posibilidad de hacerlo sin cargas simbólicas.
Éxito en intervención quirúrgica conjunta a adolescente de 13 años
La Unidad de Coloproctología del Hospital Universitario de La Princesa y el Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Universitario Infantil Niño Jesús han llevado a cabo una exitosa colectomía laparoscópica a un niño de 13 años con Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Esta colaboración entre ambos hospitales provee la mejor asistencia médica para los pacientes con esta patología.El informe también muestra que muchas mujeres que enfrentan cáncer de mama y la cirugía posterior perciben esa presión por ajustarse a cánones de belleza femeninos.
Para contrarrestarlo, las investigadoras proponen diseñar e implementar estrategias que mejoren la aceptación, la relación entre pacientes y médicos, y la autoestima, con miras al bienestar físico, mental y emocional durante cualquier tipo de cirugía de mama.
En cuanto a los profesionales sanitarios, el equipo propone fortalecer las habilidades comunicativas y mantener la neutralidad en la orientación clínica.
Se recomienda optimizar distintos aspectos de la atención, como ampliar el tiempo de las consultas, reforzar los recursos disponibles y garantizar una atención integral y de mayor calidad.
El informe encaja en un marco histórico en el que las decisiones sobre cirugía de mama han estado expuestas a cánones estéticos y a la presión social.
En Euskadi, organizaciones públicas han abogado por la toma de decisiones compartida, con participación activa de las pacientes y una información comprensible que permita valorar opciones como la reconstrucción o la no reconstrucción.
Los resultados invitan a reforzar políticas de igualdad y a consolidar un modelo de atención centrado en la persona, no solo en la enfermedad.
