Un piloto en Donostialdea y Tolosaldea introduce la autotoma para la detección del VPH dentro del cribado poblacional, con el objetivo de aumentar la participación y extender el programa a Gipuzkoa, Araba y Bizkaia.
Esta experiencia, que es pionera en la región, se iniciará en las áreas de Donostialdea y Tolosaldea y, si los resultados son favorables, se extenderá progresivamente al resto de Gipuzkoa y, posteriormente, a Araba y Bizkaia.
El objetivo central es facilitar el acceso a la prueba y aumentar la participación entre las mujeres, especialmente entre aquellas que no habían acudido a revisiones anteriores.
Se prevé que la fase inicial llegue a unas 1.500 mujeres, invitadas por primera vez o que no habían participado previamente.
La iniciativa se dirige a mujeres mayores de 30 años residentes en Donostialdea y Tolosaldea que, a pesar de haber recibido invitaciones previas, no han realizado la prueba.
Para ellas se enviará una carta personalizada con la propuesta de realizar la prueba del #VPH mediante autotoma vaginal. Junto a la carta, se entregará en el domicilio un kit de autotoma que incluye un dispositivo de muestreo (hisopo), un tubo estéril para depositar la muestra y un sobre-contenedor para el traslado, además de un folleto informativo con instrucciones claras.
Este procedimiento es fácil de realizar y permite a la mujer recoger la muestra en casa, de forma segura y privada. La autotoma ha sido validada científicamente y se ha mostrado tan fiable como la toma realizada por un profesional sanitario.
Una vez tomada la muestra, esta debe ser entregada en un centro de #salud de la zona para su procesamiento. Los resultados se comunicarán a las participantes a través de los canales habituales del programa, ya sea por mensaje SMS o por llamada telefónica.
El objetivo principal es eliminar barreras que dificultan el cribado tradicional en consulta presencial, como la falta de tiempo, la incomodidad o la dificultad para acudir al centro sanitario.
Se busca aumentar la participación en un cribado que puede detectar lesiones premalignas y prevenir
Al reducir estas barreras, se busca aumentar la participación en un cribado que puede detectar lesiones premalignas y prevenir, en muchos casos, que evolucionen a cáncer.
Se estima que el cáncer de cuello de útero puede prevenirse en torno al 80% mediante pruebas periódicas que detectan precozmente las alteraciones.
Este proyecto de autotoma en el cribado de cérvix está enmarcado en la línea estratégica de oncología del Pacto Vasco de Salud y forma parte de los objetivos estratégicos del Plan Oncológico de #Euskadi 2025-2030.
En Euskadi, el cribado de cáncer de cuello de útero se presenta como uno de los programas poblacionales más maduros a nivel estatal y ha sido reconocido como referente en su ámbito.
A lo largo de su trayectoria, el Programa de Detección Precoz ha mostrado una reducción de la incidencia y la mortalidad por esta enfermedad de hasta un 80%.
Desde 2018, se han detectado en Euskadi alrededor de 700 casos de cáncer de cuello de útero, con un porcentaje cercano al 60% diagnosticado en mujeres que no participaban adecuadamente en la prueba.
En cuanto a la participación, la tasa de mujeres invitadas que se suman al cribado se sitúa en torno al 70%, cifra que está alineada con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
Es relevante señalar que la nota informing de origen no cita montos económicos ni precios; por ello, no se han publicado montos en euros en este repaso.
En un marco histórico más amplio, cabe recordar que, a nivel mundial, la implantación de vacunas contra el VPH y la expansión de cribados poblacionales han contribuido a disminuir la incidencia y la mortalidad por cáncer de cuello de útero en las últimas dos décadas.
