La directora de Emakunde, Miren Elgarresta, presentó la Lilaton 36, una carrera popular femenina que reúne a miles para reivindicar la igualdad, destacando su dimensión social más allá del deporte en Donostia.
El acto de presentación dejó claro que la prueba va mucho más allá de lo deportivo: se plantea como un compromiso colectivo con la igualdad y la participación de las mujeres en la vida pública.
La organización estima la participación de 6.500 mujeres que recorrerán las calles de Donostia, convirtiendo a la prueba en una visible reivindicación de un espacio para las mujeres, también en el ámbito deportivo.
Con estas cifras, la #Lilaton consolida su papel como una cita que combina deporte, salud y convivencia social, y que refleja la voluntad de muchas vecinas de revindicar su lugar en la ciudad y en la sociedad en general.
Elgarresta recordó el lema de la campaña interinstitucional del 8M, “Dale espacio a la igualdad”, y citó a la Lilaton como ejemplo claro de cómo esa consigna puede expandirse más allá de la fecha simbólica para hacerse cotidiana en las actividades diarias.
Según la directora, la iniciativa es un instrumento para ensanchar el espacio de la igualdad en ámbitos como el deporte y la actividad física, sectores aún marcados por estereotipos y desigualdades en participación, representación y acceso a oportunidades.
La Lilaton se ha convertido en un entorno seguro de encuentro y participación donde mujeres de todas las edades comparten un objetivo común: disfrutar del deporte
Más allá de la competición, la Lilaton se ha convertido en un entorno seguro de encuentro y participación donde mujeres de todas las edades comparten un objetivo común: disfrutar del deporte, sentirse parte de una comunidad y reclamar la igualdad en las calles de Donostia.
Esta perspectiva refuerza la idea de que la práctica deportiva femenina es una vía para fortalecer la salud, la autonomía y la cohesión social, al tiempo que genera un impacto positivo en términos de visibilidad y empoderamiento.
Históricamente, iniciativas como la Lilaton han ido evolucionando con el tiempo en Euskadi, donde las políticas de igualdad han buscado integrar la participación de las mujeres en distintos formatos cívicos y culturales.
Más allá de la prueba, el discurso de la jornada subraya una trayectoria de progreso que ha visto a la mujer ocupar espacios antes dominados por hombres, y que continúa avanzando mediante campañas, asociaciones y servicios públicos que promueven una participación más equitativa en todos los ámbitos de la vida pública.
En este sentido, la Lilaton se enmarca como una pieza de una estrategia más amplia para reforzar la educación para la igualdad, el apoyo a las mujeres en el ámbito deportivo y la construcción de una comunidad que comparte valores de respeto, colaboración y derechos.
